diciembre 08, 2005

La diferencia

M: Mira K, mi enamorado me ha regalado estas rosas, ¡aprende!, seguro tú no le regalas nada a tu enamorada.

K observa con detalle el rojo profundo de aquellas rosas y lo que representa un tallo de color asombrosamente verde sin espinas, pasa revista a cada una de las nervaduras que como caminos recorren las pequeñas hojas y llega a la corona aterciopelada portadora de una suave fragancia, más arriba, cintas delgadas sostienen una muy bonita cartulina con palabras de amor y letras doradas de impresora, todo preciosamente empaquetado en caja de conocida tienda de regalos.

K: Me parece muy bonito, pero sabes ¿cuál es la diferencia entre una caja de Rosatel y una rosa cultivada exclusivamente por él para ti?

M: ¿Cuál?

K: Mucho amor...

En adelante, K habría de tener un poco más de cuidado a soltar cualquier frase producto de ese quisquilloso deseo de contrarrestar un materialismo agobiante, romper una ilusión y malograrle el día (y quizá la relación) a una compañera de trabajo, lo vale.

diciembre 04, 2005

27 y 25

27 años has cumplido
27 más por vivir
27 son por añadido
27 para que me olvide de ti

25 años voy contando
25 más he obtenido
25 sin tocar tus manos
25 condenados por vivir

noviembre 05, 2005

Encuentro cercano del sexo tipo

Escribo esto desde una fría habitación en una clínica local, lo que me sucedió nadie lo cree, ni mis amigos, ni mis hijas, ni mi esposa, quien ahora me pide desesperadamente el divorcio, he intentado explicárselo en todos los idiomas posibles y no quiere entender, yo sé que podrás ayudarme, por eso recurro a ti en medio de esta crisis, no veo el momento en que todo se arregle y salga de esta cama tan dura y estas sábanas tan agobiantes color turquesa que me acogen mientras me recupero de semejante trance, ¿qué es?, ok te lo diré, sufrí una abducción extraterrestre.

Te perdono si te estás burlando de mi, pero aguarda la historia que voy a contarte, todo empezó con Mariano y sus clásicas saliditas a disfrutar de un par de cervezas, hace 3 días me invitó muy gentilmente a degustar de ese dulce néctar, salimos en su auto y llegamos a un lugar algo alejado de la ciudad, luego de un par o no sé cuántas horas de empinar el codo, algo pasó, nada más tengo el recuerdo una luz intensa y nuestros cuerpos flotando en un espacio lechoso, de perfumes extraños y sonrisas lejanas, la verdad no sé si flotando pero algo grueso nos estaba levantando en peso a ambos, cerré los ojos y cuando los volví a abrir... no me vas a creer, habíamos ingresado a una ¡¡¡¡¡NAVE EXTRATERRESTRE!!!!!

¿Cómo me dí cuenta de eso? lo poco que podia notar eran las luces de colores, rojas, azules, en medio de una relativa oscuridad que no dejaba apreciar muy bien lo que un humanoide hacía, debe ser el que manejaba esa nave, agitando sus controles, por cierto, qué rara manera de manejar... Fue cuando algo dentro mio se sobresaltó de manera extraña, hice esfuerzos por echar un vistazo alrededor y me topé con una cantidad regular de seres, pequeñas de cabellos largos y vestidas con sendos atuendos espaciales, un secreto para tí nomás: En el espacio no hace frio, me lo dijeron esos extraños y pequeñísimos vestidos galácticos, incluso los toqué suavemente por un buen rato, mientras una extraterrestre me consolaba entre sus piernecitas marcianas y un par de blandos almohadones magicos, enormes y brillosos, otro secreto para tí, ¡¡¡hablaban nuestro idioma!!! "papito lindo cálmate" me decía y una felicidad intensa venía de sus ojos y el brillo escarchado que tenía en sus brazos cuando acariciaba mi rostro, yo le preguntaba en dónde estábamos, y ella me respondió: "EMNUEL", "EMNUEL". así debía llamarse su nave creo yo.

Poco después logré divisar a Mariano, parecía que las extraterrestres lo estaban tratando muy bien, a juzgar por la expresión de su rostro, pasó junto mio y una voz desde las piernecitas marcianas me confesó "le harán una intervención", creí que mi compañero estaba en peligro, me empecé a mover desesperadamente, grité para que no se lo llevaran y nuevamente sentí la presión inicial, un alboroto como los que predice "Alfa y Omega", y me sentí teletransportado por un largo pasadizo, volví a cerrar los ojos y al momento de abrirlos ya estaba fuera de esa nave, en esta cama, y con mi esposa llorosa: "maldito perro!!!", "desgraciado!!!!, tantos años de matrimonio", yo sabía que estos encuentros cercanos afectaban pero no al punto de acabar con mi matrimonio, de Mariano no sé nada, no ha aparecido hasta ahora, por ahí escuché que lo buscarán en algún descampado de Puente Piedra, seguro es donde estos malditos extraterrestres abandonan a aquellos "intervenidos".

Tú que eres mi amigo, sé que me vas a entender, habla con mi esposa y dile que fui raptado, ¡convéncela por favor!, mi matrimonio no puede terminar por culpa de estos seres de otro mundo, aprovechan que un par de buenos amigos se descuidan degustando sus cervecitas por fin de semana para llenarlo de oscuridad y música de Joe Cocker, en agradecimiento y como prueba te envío estas tarjetitas que aparecieron en mi camisa, allí verás a las extraterrestres, pero por favor, no se las muestres a mi esposa, en estos momentos tan difíciles no es lo más adecuado, ah! y cuidado que te rapten a ti también.

con mucho afecto, tu pata
José

noviembre 04, 2005

Mi lucía

Al frio de la noche
sentirás su calor
las luces de color
esconderán su rubor

un beso en la piel
la mano en la cintura
la noche viene a ser
de sosiego y de locura

morena, puro y tinto
capricho del destino
nos amamos un domingo
¡y las musas son testigos!

la dulzura de tu voz
lo que mi pecho guarda
como tus ojos no hay dos
ni las caricias que me dabas

Ahora a la distancia
eres recuerdo y añoranza
lágrima derramada, Estela
volveré a ti mañana.

octubre 26, 2005

Gol de vestuario

El lugar era pequeño, y en algo muy propio, el aire enrarecido actuaba como barrera para los recién llegados que con el frio de las mejillas y el choque con el ambiente interior se transformaban en nuevos demonios observando la naturaleza ondeante de una cintura, el brillo sensual de unos ojos y el danzar serpenteante de una bella muchacha haciendo de las suyas en el mostrador.

Íbamos despacio, contemplando las formas y colores, las luces, sexo como en el cielo aquí en la tierra y dentro de estas 4 paredes, a mi lado una flor, cogí su mano y con un beso me presenté, mi compañero, sorprendido por los ojos de fuego de aquella chica y lo sugerente de su vestido acariciando escasamente sus caderas le soltó invasivo "qué hace una chica tan linda como tú por aquí", fue entonces que el brillo de ese fuego ahora atizado en los ojos de la muchacha y la sorpresa evidenciada por tan dulce sonrisa, (todo ese espectáculo dirigido a mi compañero de trabajo) me dieron por conclusión que ya la había perdído.

Soy muy feliz


¿¿No ves cómo sonrío??

Detesto (II)

Siempre he detestado a los más inteligentes, pues un aura de orgullo y mezquindad suele rodearlos como la cáscara de una manzana, me lleno de silencio de la misma forma como ellos se llenan de ínfulas elevándose a lo lejos, bien a lo alto. Desde arriba, hechos casi una peca en el rostro del cielo, logran fijarse por debajo y barrer de pies a cabeza con su "enorme visión" a este milimétrico ser, tanto como lo son ellos vistos desde aquí, ¿dirán algo? No, lo más probable es que de la misma forma como inclinaron su mirada vuelvan a elevarse más a lo alto, encontrarán otros como él/ella con los que la chispa de su falsa alegría iluminará el cielo, demarcarán el inicio de la tarde y al menos me entretendrán contándolos como las estrellas, en la noche.

octubre 07, 2005

Voy a...

Dejar el suelo y engañado imaginar que aún sigues allí, no es lo difuso de tu rostro bajo ese sol de recuerdos, son las tapias llenas de cuadros mirándose uno a otro indiferentes, y en el medio la mesa no llena de tu presencia, (bajito), me increpa equivocada la gran promesa nunca cumplida, ¿cuántas caídas más? ¿cuántas puertas cerradas? ¿cuantos caminos que llevan a nada?, es ahora el silencio un inmenso campo donde el momento es eterno, sin salidas ni escapes, donde debo acostumbrarme, desde tu partida mi reloj se ha detenido, la carretera se va en una vida que no es vida entre cuerpos vacíos que obligo te imiten a la luz de las sombras, dibujo tu rostro en ellos, también tu sonrisa, cuando logro tus labios llega nuevamente la oscuridad, es la casa, la casa... vacía.

octubre 05, 2005

2 años

Silencio en exceso, señal de que aprendo a no explicarme demasiado lo que ocurre, un asomo de resignación y dar pasos lentamente hacia la puerta que medio abierta deja penetrar el frio de la noche, mientras las sombras, las sombras se ocultan bajo libros, muebles, estantes, bailan al ritmo del ténue brillo de una vela y oyen mis pasos alejándose. ¿recuerdas sus ojos? ¿recuerdas su sonrisa confundiéndose con el color de su abrigo? sí, sí, incluso queda el mismo temor, el horror de saber lo qué ocurriría y esa maniática resignación a futuro, ahora cuentas los años ya, sólo por momentos es pasado, es inexistente como cuando mi mano atraviesa tu fantasma, en otros es vivir día a día de recuerdos, algo más difícil conforme todo cambia y los calendarios van a la basura, no quiero seguir explicándolo, sólo que suceda como cuando tus ojos me vieron por última vez y como cuando empecé a morir, por primera vez.