febrero 02, 2007

En qué se parecen?

Vi esto en los diarios y sólo hay una diferencia....










Que es aquicito nomás...








Imagino que viene todo lo ya conocido: Admiración, represión, asesinatos, corrupción ,un laaaaargo periodo de gobierno y mucha gente sufriendo.

enero 27, 2007

Todo... ¿está escrito?

Cuando era más joven la abuela me hablaba del destino, "todo está escrito" me decía y el mocoso cabezón creía a pie juntillas y boca cerrada en la indiscutible verdad de sus palabras. Ya más grande, el vaivén de mis pasos y los contínuos tumbos que me regala la vida, (espero que para bien), trajeron la conclusión de que la abuela estaba terriblemente equivocada y que todo es una sucesión de hechos encadenados a nuestra voluntad con una pizquita de azar. Pero, quizá por costumbre, siempre he sospechado que el destino, más que el hecho consumado, es una persona oculta en algún lugar desde donde me espía y se convierte en espectador de primera fila del melodrama de mi vida, pero no para consolarme ni darme ánimos, sino para la agria chacota, como cuando voy por las calles anhelando tocar unas manos y en el instante, al doblar una esquina, una parejita recién estrenada practica los entrelequios de esa cosita loca llamada amor, o cuando mi cabeza se estrelló contra la cancha de fulbito y Valverde reclamaba por la basura que habían tirado al piso, (el destino se había disfrazado de profesor de colegio), podría anhelar torcerle el pescuezo y no cansarme hasta lograrlo, pero qué pensaría aquella gente que se me cruzó en el camino en ese momento equivocado, ni hablar, el destino mismo disfrazado quizá de director de escuela se volvería a burlar cuando me trate de loco.

Si "todo está escrito" y la abuela estaba convencida, no debió llorar cuando le dije que me iba de casa, ni tampoco mi tia cuando le dije que mi nombre estaba marcado en la lista de los que ingresaron a la universidad, tampoco me sorprendí cuando vi a mi destino hecho mujer aquella tarde en el túnel, ni en las veces que la angustia me atravesaba cada vez que buscaba su mirada, ni en las noches que por fin pude sentir cómo se estremecía mi piel y me alteraba el pensamiento con cada palabra que salía de su boca, tanto como tampoco me sorprendió la noche que vi al destino burlándose una vez más bajo la tibia brisa de un verano, cuando me quemaba los párpados la realidad y brotaba la sangre del alma quebrada por mis ojos, mientras ella ingresaba a su casa tranquila, sin entender seguro hasta hoy, (el destino nunca querrá entender), cómo uno por dentro puede estallar con las estrellas sospechosamente escondidas detrás de ese manto gris que te ofrece Lima casi todos los días del año, al poco rato pude verle otra vez la cara al destino, se encontraba dentro del auto que se nos atravesó por una transversal, (yo, aun desconcertado, iba en un taxi), era un rostro pálido de tanto maquillaje que se asomaba, me sacaba una larga lengua y con una sonrisa pícara de triunfo, "¡presente!", se manifestaba en medio de mi desconcierto, "¡travestis de mierda!", maldecía el taxista, interrumpía su chiste de Maristas pajeros, y yo odiando esa cara fea y burlona, aún sigo esperando que se me cruce, y de seguro que ahora no habrán contemplaciones para buscar su cuello quebrarlo y verlo dejar de moverse debajo de mis manos.

enero 24, 2007

Desde el otro lado

De la Otilita era la culpa, parecìa reclamarse a sì mismo el vendedor de golosinas al otro lado de la pista, de la Otilita y sus ojitos endiablados, mientras a un lado de la cama la bolsa casi vacìa lo observaba desconsoladamente, el vestidito corto, las blusitas ceñidas y el escote que volvìa locos a sus amigos, desatando sus iras hecho mantequilla fundida, cuàntas veces te lo aguantè se increpaba y por su mente una risita como un gusanito que carcomìa deliciosamente su cerebro, las piernecitas morenas y su sonrisa de engreìda, una electricidad que bajaba por el estòmago y le llegaba hasta la planta de los pies era el inicio de un lloriqueo, pataleo de muchacho encamotado desesperado por buscar la tecla DEL en su cerebro.

No le bastaba haberla observado imposible, impasible, inaprensible, llenaba de estremecimientos sus noches de invierno en un cubo de madera con huecos como ventanas por donde se metìan los bichos de la noche, las arañitas tejìan su tela en un rincòn, las observaba y encontraba la silueta de sus mejillas, algùn esbozo de su nariz, lo apetecible de sus muslitos dorados y una sensaciòn de placer que le nublaba la visiòn, imaginaba el olor de su piel, el sabor de sus senos, su respiraciòn en el oìdo y un suave gemido con el que contenìa la respiraciòn, uno dos tres exhalaba su nombre y se le escapaba su Otilia entre miles de pensamientos, deshacìa la telaraña de sus afectos e intentaba dormir ya soñando.

Donde el cielo y el infierno estàn a la abismal distancia de una pista de separaciòn no caben los quejidos, la noche vertiginosa devora la calle, el mercado, los autos, observa còmo se oscurece su habitaciòn, al asomo de esa idea va a buscar en los retazos cosidos, su mochila, la luz, suenan a lo lejos las canciones de Dina, el olor de las brasas y algùn grito de vendedor ambulante, la arañita ha poblado nuevamente la esquininita, descuelga asustada por el movimiento decidido que amenaza, un hilo movièndose al compaz de una vela, la cuerda fija, el cuerpo cae, la arañita llega al piso y en su camino de salvaciòn atraviesa dos zapatos colgando que mientras dejan de estremecerse poco a poco opacan el recuerdo de Otilita al otro lado de la calle.

noviembre 13, 2006

De llamas encerradas

Ayer mientras observaba el mar, Giovanna me dijo: El alma en soledad es como una llama dentro de un envase vacío, una vez encerrada - juntaba sus manitos de niña y golpeaba sus uñas esmaltadas - sigue viva por un buen tiempo, alimentándose del oxígeno que aún aloja ese pequeño espacio lo que le hace creer poseedora de gran vitalidad y fuerza, la llama muy segura se inflama de confianza y llega incluso a burlarse de todo ese mundo que afuera acecha con su descomunal hostilidad cuando no sabe que pensar así la condena, - su tono se hace más grave y me mira con esos ojazos pardos donde me veo reflejado - poco a poco, mientras el oxígeno disminuye, un súbito tirón de asfixia la encoge desde la punta y la hace temblar, la realidad de afuera permanece indiferente como siempre y la de adentro la consume, en dos parpadeos - que los realiza dibujando una sonrisa - el alma se enfria y muere, tan solo quedan las esencias del pasado transformadas en suave humo que el tiempo barre con fiereza.

A todo esto la miraba atónito, no le encontraba el más mínimo sentido y con mis ojos le cuestionaba su historieta infantilista, ella volvió a reir y con su boca quemó una de mis mejillas, "no estés solo, tonto", me dijo y se fue apurando el paso, como huyendo de los faroles que a esa hora encendían, y más creo, del fuego que de vez en cuando ella libera del envase en el que anda metido.

octubre 24, 2006

Péndulo mujer - hombre hipnotizado

Si hay algo que me sorprende en esta vida es la mujer, por su capacidad para convertirse en el más vano de los objetos o en el más humano de todos los seres, y lo veo todos los días, empezando en las tiendas por departamentos hasta en la que vende caramelos en la esquina de mi casa. No puedo decir que soy un buen observador, pero hasta donde he notado, se debaten entre esos dos umbrales, cuando miran por encima del hombro o cuando buscan una respuesta sincera en tus ojos, ni qué decir de la forma como se emocionan al momento de ocupar el asiento delantero de un auto, o derretirse ante el sutil detalle de un ramo de rosas puntualito con el inicio de una jornada de trabajo, las he visto hurgando frenéticas entre cientos de carteras en días de liquidación o buscar desesperadas la cura para el más débil de sus hijos en un hospital público.

Pero ¿qué decir del hombre?, ser inferior cuya existencia está ligada en exclusiva a su contraparte femenina, y me incluyo resignado dentro de ese poco selecto grupo, donde sólo nos queda desempeñar el papel secundario en la historieta alrededor de ellas, no importa si nos esforzamos por el lugar más caro o por complacer sus caprichos, a la primera oportunidad nos restregan en la cara el nuevo sitial que pasamos a ocupar, (al lado de las sombras en su neceser de recuerdos) y vuelan frescas al cambio de Royal Regiment por Ebel, o de Yanbal por Channel. Somos dominantes, por supuesto, pero con una sonrisa tierna, un tomar de nuestras manos o endulzarnos con su más tierna voz, ellas demuestran que el "león" siempre es el domado y lo peor de todo, que nos gusta.

Mátate llamando a su celular, ufánate de distraerla en los cines y cafés, esfuérzate por saber todo de ella, declárate su guardaespaldas principal o juégate el partido de tu vida, pero en lo único que contribuyes es a la baja de categoría, pues nada está dicho en el vaivén del cortejo y el fragor de la competencia, el más mínimo descuido termina como en la sabana, al más pintado felino se le escapa la suculenta cebra. Lo peor de este concurso de supuestos ganadores es soportar, en cada reunión de fin de semana, la cháchara machista con el recuento de faldas que supuestamente sucumbieron a nuestras habilidades, hincha el pecho a la tercera chela, sacando al fresco momentos qué más tienen de imaginario y por los que todos celebramos, (pues somos lo máximo), cuando a dos cuadras, aquella por la que confesamos a nuestra atribulada madre que nos destroza el alma, se está besando con el único parroquiano que a la reunión ha faltado.

octubre 11, 2006

Silencios a granel

No sé si será casualidad, pero me he tropezando con tantos silencios, que he llegado a pensar que no existe algo con tantos significados a la vez como...

cuando le dije que la amaba,
cuando tengo la impresión que algo me ocultan en casa,
cuando cuestiono a una puta el porqué de su decisión,
cuando invito a una chica a salir,
cuando quiero hacer reir a alguien,
Cuando busco un amigo,
Cuando alzo la vista y pregunto el porqué de esta situación,
Cuando la extraño un cielo, un mar, un universo,
Cuando pido respuestas al mar y este calla para no sentirse impertinente,
Cuando quiero gritar que odio este mundo y no debo despertar a mis vecinos

Pero hay veces que me acompaña, y basta una mirada o un recuerdo para saber que sigue allí, esperando que me fije en aquel...

en las sábanas que siguen frias, en mis manos, mi cuerpo
en la penumbra, cómplice de los amantes furtivos que tanto envidio,
en los 3 eternos segundos que tardaste en decir que no me querías,
en las 3 eternidades que me faltan para dejar de quererte,
en la noche indiferente a mis caminatas y al correr de mis pensamientos,
en los comentarios de un tullido blog, perdido en una selva de bits,
en la TV que muestra lo que no quiero ver y especula con aquello que añoro
en el teléfono que no suena y sólo sirve para acumular polvo
en el email que no llega, en lo porno, lo spam

y en el archivo de mis quebrantos, como hoy, cada vez que lo abro.

Si alguien sabe de otro por ahí, avísenme para estar prevenido.

agosto 09, 2006

Fantasmas

En las noches y apenas me lo permite el tiempo, escapo de la rutina y doy una vuelta por los alrededores, observo las casas antiguas, donde me encantaría vivir, junto a los edificios modernos, donde podría sentirme perfectamente como un ratón de laboratorio. Ahora último prefiero caminar por lugares un tanto oscuros, he cogido una súbita desaprensión por las luces de neón y los lugares donde el piso y paredes brillan como una extensión artificial de la luz del día, especialmente aquellos lugares donde pueda ver los rostros de la gente, conversando, riendo, tomando un café o simplemente mirando la nada dentro de los ojos de quien tienen al frente. Huyo de ellos porque también veo fantasmas, en ese resplandecer que crea el hombre para sentirse protegido, en los cristales que traslucen las sonrisas, en los faroles que me apuntan, en lo diurno de la penumbra.

Capricho quizá y quiero creerlo, caminar por esas veredas llenas de luz inicia un hervidero de ideas al sentirlos pasar, sombras en formas de miedo que sólo mi piel siente, tan seguros, y miro a todos lados de puro pavor, la chica linda y boquiabierta rezando no sé qué oración ante el dios escaparate, el grupo de muchachos observando la chica linda hecha una diosa, la pareja sentada esperando turno en el cinema, los niños volando en sus patinetas, las niñas cantando japiverdeituyu con esforzado acento americanidol-ista y yo en medio, sudando frio, con el terror de encontrarte en ese lugar, de alguna vez volver a verte dar la vuelta una esquina o salir intempestivamente por el enorme dintel que separa la luz, - tu seguridad - , de la oscuridad, - mi seguridad -

Con la piel de gallina y el cosquilleo, acelero el paso evitando patinetas, autos modernos, chicas, niñas y más fantasmas, guardianes celosos de su propio mundo de resplandeciente realismo, me cobijo nuevamente en esa oscuridad cómplice y serena en la que recuerdo que alguna vez tú rehusaste entrar, es entonces cuando me detengo bajo las sombras y confirmo que yo también soy un fantasma, alma en pena rondando en búsqueda involuntaria de ese cuerpo ahora inexistente, de latidos que a lo lejos se escuchan en esta noche magra y sólo en estos oídos, mientras atrás continúa la fulgurante delicia de sus habitantes, marca el paso de mis andanzas y corre el telón una noche de febril equilibrio, hasta un momento que vuelva a verte y un estremecimiento recorra este cuerpo endeble, los fantasmas no mueren, creí saber, "hay veces que sí" me contradice la niebla invernal mientras esconde mi cuerpo en la lejanía.

julio 23, 2006

Como si fuera ayer

La última maleta en la habitación significaba el fin de un ligero ejercicio matinal, mis libros, ropa y muebles elegían por sí mismos el lugar que les tocaba y yo sólo me limitaba a acceder sus caprichos, una mesa al lado de la puerta, el escritorio frente al espejo y una cama sin almohada son ahora el resultado de medio año de haberlo pensado, me asomo a la ventana y miro al cielo, es el mismo gris de tiempo atrás, el mismo color de pared y casi la misma ubicación en la enorme casa. Ahora el viejo está feliz, (luego lo sabría con más exactitud), Tati un poco más gordita y la casa entera no ha cambiado, me acuesto en la cama y quedo mirando al techo con las manos arriba queriendo alcanzarlo, doy un repaso mis pertenencias y sus caprichos, creo que nunca me fui, tal vez fue un raro pensamiento y otra vez estoy de vuelta, solo, con mamá diciendo que me extraña cada vez que regreso, pero con 2 años encima que pasaron lo mismo que un parpadeo.

Y todo se siente como si nada más ayer me hubiera ido.

mayo 15, 2006

Chongo por Da Vinci

Lo único que digo del libro y la película es que hay que tomarlos como a la Iglesia: Nunca tan en serio.

abril 21, 2006

Aprenda perreo en un post

Lección 1: Pégate poquito a poco sin que se den cuenta.




Lección 2: Empieza a formar el trencito y si te toca pan con pescado, hazte el loco.




Lección 3: Si una se quiere separar no te preocupes, necesita un respiro.




Lección 4: ...pero no dejes que se vaya y zámpate con todo.




Lección 5 (y muy importante): EVITA QUE TE TOMEN FOTOS!!!!!!



ADLE al servicio de la comunidad