agosto 16, 2008

Punto 1

Ayer viví con cierto desgano, no fui al gimnasio, me levanté pidiendo permiso y llegué apurado al trabajo. Sigo pensando en la perrada que hice y no me sienta bien. La vida está cara, los cuartos también y las parejas todavía más. Suéñame con intensidad, que te quiero ver igual a un montón de letras en el Skype.

Son las 9 de la mañana, he desayunado tinta y un papel bond con impresión atrás. Si viviera en un escritorio sería ese papel, esperando que alguien le dé uso secundario a la cara blanca que le queda. Como yo cuando escribí esto.

9:41. Tengo demasiada hambre...

agosto 15, 2008

Botones

Presioné el botón por accidente y se activó el insomnio de la angustia, una severa dosis de momento me ha tocado y ahora doy vueltas alrededor de mi cabeza, la siento más pesada que antes, llena de dudas, vacía de certezas.

El sol apareció y borró de un trazo el invierno, yo lo imité tragando mi almuerzo en medio de las pistas hechas del polvo que se introdujo en mi garganta, me alimentó durante la tarde hasta hacerme inquilino del cubículo donde a veces mi jefe me dijo (una vez, lo juro) que llora, donde se desfoga, y quizá también, donde se masturba.

Espero no soñar con botones, la luna no me ha visitado y mis ojos ya se cierran pero el pecho me palpita con una rara fascinación, yo lo interpreto como un respiro frenético ante el día que está más cerca que yo de encontrar el camino del armadillo, uno que va en medio de la oscuridad para no obligarse a mirar lo que por dentro se empecina en mostrar.

agosto 03, 2008

¿No tienes?, no tienes

" Hola cómo estás " suena una voz al otro lado de la línea.

" Bien, pensé que no llamarías " Miro la ventana, la vecina del otro edificio está cenando, el vecino del departamento de más arriba carga a su hijo y una chiquilla dos pisos más arriba ha dejado entrar a su cuarto al enamorado, sus padres no están.

" Ah bueno, es que estaba todavia trabajando, ehmmm " deja una pausa, de esas que quieren preguntar algo.

" ¡dime! ", se lo digo suavemente y más que impaciencia, a estas alturas se me hace una especie de apuesta entre lo que supongo que va a pasar y lo que pasará.

" Tienes el carro aún? ", El auto que me prestó Juan antes de ayer fue devuelto al día siguiente, ese armatoste del año 1989 bien podría servir de horno microondas.

" No, ya no lo tengo, ya lo devolví, pero no importa supongo, ¿nos vemos?"

" Ehmmm ", otra pausa larga, y me parece que voy a ganar la apuesta, " es que tengo que hacer aún, voy a estar aquí un rato más "

" Ah!!!!, bueno ni modo, me avisas cuando salgas "

" Ya ok... te llamo entonces, chau "

La vecina ha terminado su cena, un párvulo juega cerca a la ventana y la chiquilla juguetea en la cama con el de turno, no saben que a 50 metros de ellos alguien está cerrando las cortinas de su cuarto, apaga su luz y se dispone a contemplar como en cada noche la oscuridad de sus certezas, esas que se manifiestan en silencio cuando una voz de mujer las precede.

Esa noche dormí largo y tendido.

julio 20, 2008

Medolía

Revisando en la red encontré varios videos y músicales de piano, entre ellos uno en especial:



El poder que tiene la música es bastante extraño, pudo sacarme del momento presente y ubicarme en otro tiempo, cuando entraba a una habitación para intentar tocar el piano, de pronto se acercaba mi hermano, luego mi hermana y entre los tres nos apoderábamos de una parte del aparato. No importa lo que saliera de esa combinación de manos, inventábamos cualquier cosa porque nadie sabía tocarlo.

Tiempo después el piano desapareció, no sé si fue mi madre por necesidad de pagar las deudas en las que se metía sin avisar o si fue mi padre movido por el apremio de convertirlo en humo y alcohol. Pero ahora, creo que al venderlo crearon un espacio vacío en medio de 3 hermanos y una excusa menos para andar juntos, cosa que 15 años después reconozco que extraño demasiado.

Me preocupa nada más cuando sean 30, escuchando, como hoy, una melodìa que me dolía...

junio 26, 2008

Dudas

Creo a veces que sería buena idea tocar (nuevamente) siquiera por un instante "esa" posibilidad, un suave palmo con la realidad pasada y el cuerpo que se me escarapela. Me estoy confesando masoquista, por las cartas, por las miradas y esos golpes en el corazón que pueden darme tanto placer aunque me estén matando.

Siento que aún no es el momento, no he caído demasiado para intentarlo.

junio 13, 2008

En blanco

Estoy en frente del monitor, son la 1:30am y he vuelto a tener Internet después de un par de años. Han pasado 2 horas y ya me estoy arrepintiendo de haberlo adquirido.

Después de pasearme por todo tipo de páginas, tengo la ligera sensación de que el mundo sigue siendo pequeñísimo. Sólo que ahora no me agito, pues no camino.

Tengo 5 libros por leer, una revista de política que compré no sé por qué y un deseo insistente por apagar todos los aparatos eléctricos empezando por ese que se llama cerebro.

Son la 1:30am y detesto tener en la mente que en unas 7 horas vuelvo al trabajo.

febrero 21, 2008

De las luces

Te pregunto... ¿Por qué prendiste tantas luces?


...ahora no sé cómo apagarlas


...y con el recibo que viene tan caro en estos días.

febrero 19, 2008

I am blue

Estoy azul y no es una enfermedad. Miro el cielo y también es azul, si bien para la gente es precisamente lo contrario: Sonríen más, hacen más planes y alguno que otro se queja del calor que sofocantemente los alegra.


Estoy azul, en las noches cuando las estrellas se dejan ver como pocas veces en el año y las nubes asoman de a pocos en la bóveda, cuando puedo caminar libremente entre las sombras, casi sin importar que alguien me observe mascando mis espinas, casi al lado de los besos de los amantes, debajo de los árboles o en los pasajes donde no llega la modernidad en luz de farol.


Estoy azul y no sé qué noche cambiará el color, me pregunto eso sobre todo cuando veo ancianos llevando sus canes o canes llevando a sus dueños, cuando me encuentro con Gustavo, sus cincuenta años a cuestas y su mirada perdida, el semblante vacío, un aura que despide olor a ron y esa enorme duda que le brota en el rostro, una que quizá se parezca a la mía.


Estoy azul y no quiero llegar a los cincuenta, no quiero tener el rostro de Gustavo, no quiero oler a ron, no quiero pasear con perros, no quiero seguir mirando al vacío y haciéndome las mismas preguntas que tienen el color de esta noche infinita, donde las estrellas son apenas paliativo debajo de un farol que nadie arregla.

febrero 03, 2008

Personalidad

"Ese es un carro con personalidad!!!!, como para ti", señala Juan Carlos el auto nuevo, es color azul metálico y brilla como el charol de sus zapatos, las bolsas aún cubren los asientos, pero las puertas están abiertas por si alguien quiere sentarse y a la postre, quedar atrapado en esa red de sueños que se va tejiendo apenas se coge el volante y se cierra la puerta. Juan Carlos vuelve a la carga: "Con ese te volverás más exigente supongo", ¡claro cómo no!, pienso, si ahorita soy tan bueno en esas cosas como Einstein jugando fútbol-americano, con auto temo que no solo se me convertirá en un estorbo, sino que además tendré la preocupación adicional de mantener un modo de vida nada barato, me queda sonreir y... "ah, con esta Belinda cae en un abrir y cerrar de ojos", me dice Juan Carlos, yo sólo miro el volante.

Al cabo de un rato, luego de ver cómo JC gozaba y soñaba con las camionetas como chiquillo corriéndose la paja, salimos del concesionario, seguimos por el camino conversando de autos, (juro que hice el esfuerzo por parecer interesado), y regresamos a la fábrica. Mi intención no es sentirme culpable ni mucho menos culpar a la empresa que hace los coches e inventar una nueva especie de ser humano en un comercial de 3 minutos, pero que me den a entender que mi personalidad es de color azul metálico, tiene ruedas doble tracción, cuesta 17000 dólares y luego recién existo, sólo se compara con quienes efectivamente piensan que se puede comprar en 60 cuotas a una tasa de 2.9 por ciento, lastima comprobar que la mayoría piensa así, (ergo es normal, yo soy el marciano), en especial hoy cuando con JC regresábamos y vimos a Belinda salir de la fábrica -linda-, con ese practicante llamado Arturo en su personalidad hatchback recién comprada.