abril 15, 2005

Cena

Parece un poco obsceno, por eso te recomiendo que asees un poco el lugar, mira a un lado de tu boca: se desliza una linea roja acariciando tus mejillas casi-mordiendote la barbilla, el plato triste y vacío deja señales de un encuentro opíparo y fugaz junto a ese rostro tuyo que delata una grave satisfacción canina, creo que detrás de la gula existe el placer después de todo. Por sobre las manchas de la mesa y el plato muestras tus manos, también rojas, y con un dedo indicas que me palpe el pecho, ¡qué raro!, busco y no siento nada, una sonora carcajada (que no es mía) estalla en el vacío por una evidente conclusión a la que no deseo llegar.

abril 13, 2005

Baile accidentado

Sentado en una de las primeras mesas observo el espectáculo, una dama baila y canta al son de la música, aplausos, risas de la gente y jolgorio en general, pasan los minutos y aquella mujer se sigue meneando, con una suave voz hipnotiza al público y los va transformando en un solo ser, ya dominados siguen sus movimientos, sus expresiones, ella va hacia un lado, hacia el otro, el resto la imita, ella aplaude, todos también. Con un vaso vacío en la mano la empiezo a odiar, a ella, a los demás, al jolgorio, al ritmo, al son, impulsado quizá por esa misma fuerza que une a la gente le lanzo el vaso, con tan buena puntería que le da de lleno en la cabeza, la mujer cae, la música sigue, pero el hechizo se rompió, la gente me mira, la gente me odia y a los vidrios esparcidos junto al cuerpo de la cantante, algunos auxilian, otros no hacen nada, otros incordian, otros me golpean...

Desearía que en verdad ocurra, la música no ha parado, ella continúa cantando, la gente sigue hechizada y yo permanezco en mi insufrible sitio esperando que termine todo para ir a descansar.

abril 11, 2005

Hay cosas que el dinero no puede comprar

Nunca el dinero me ha sido de atracción, un fajo de billetes en la mesa no me puede causar más emoción que ver tu rostro sonriendo o tu mano cogiendo mi brazo, a lo único que podría atenerme es a coger el primer billete, doblarlo para hacer un avión con él, lanzarlo al aire y ver ansioso dónde aterrizará, en otras daría vida a un pájaro con alas inquietas, tal vez me pondría a olerlos si fueran nuevos y llegado el día de su caducidad los guardaría como figuritas coleccionables, debe ser una certeza, un ápice de seguridad, un tener presente que a pesar de todo, ese medio de intercambio no me permitirá obtener lo que siempre quise, ya no.

...para todo lo demás, existe el "Relax & Spa".

abril 07, 2005

Divina ausencia

¡Qué ironía!, ahora resulta que todas lloran porque les hace falta un "polaco"

estoy seguro que luego pedirán un "ruso"

acto seguido se harán las "suecas"

echándole la culpa a cualquiera por quedar en "Bolivia"

y queriendo que este inocente blogger, por atrevido, termine en "Canadá"

no me culpen, soy víctima de la globalización y su medios.

Frases increíbles

"No es correcto" me dices... "no es correcto" y yo me rio pensando en lo mucho que me falta para ser tan hipócrita y en lo poco para perder el sentido.

abril 06, 2005

Desánimo lúdico

Tengo la manía de jugar con los dominós, es el vicio que necesito para conservar mis virtudes, sin saber a ciencia cierta a qué se debe me dio por alinear no fichas de porcelana, plástico o madera, no superficies coloreadas con esas señales extrañas para el vulgo y que codifican cantidades, me surge la sospecha de un lenguaje secreto, un murmullo que se da entre ellas y nosotros no entendemos para acomodarlas sin molestarnos, entonces, ¿de qué material está hecho mi juego? pues bien, imagina cientos de seres humanos en fila india, en el bosque o una calle, atravesando inevitables un estadio o tomando sol a la orilla del mar, quietecitos uno detrás de otro sin un ápice de cambio en su estado y su código numérico transformado ahora en un rostro: pálido, sereno, complacido o feliz, aterrorizado, insatisfecho, cansado o triste. Así, como con sus pares en madera, plástico o porcelana, lo que significa su código/rostro no interesa, basta con que saque el arma, apunte a la cabeza del primero de ellos, ¡pum!, se hace el ruido de la caída y diviso el movimiento, sereno, deshaciendo la fila india en el mar, el acantilado y el bosque, el desierto y la montaña, se perderá de vista para regresar en algún momento a la ciudad, calle, casa, habitación, esquina de habitación, alcanzar sin remedio la última ficha, la del rostro desesperado, que escribe este post y que también caerá, soy yo, fin del juego.

abril 05, 2005

Reflejos

Extraigo de mi bolsillo un boleto de bus arrugado y conservado a expensas de su inutilidad una vez abandonado el transporte, lo observo y me asalta la penosa duda de quién se está reflejando en el otro, o él o yo, lo mismo ocurre con unos antiguos boletos de cine o con las roídas facturas de un restorán.

abril 01, 2005

Ocaso

Cuando te llegue el ocaso,
verás mis manos extendidas,
cruzar el nimio abrazo,
y atrás, irán las sonrisas.

Cuando te llegue el ocaso,
oirás el fragor de mi canto,
el río de aguas secas,
el pozo de almas muertas.

Cuando te llegue el ocaso,
lloverán las caricias,
sentirás la suave brisa,
iremos lento al cadalso.

Cuando te llegue el ocaso,
diras estoy bromeando,
no jugaré mi ex niña,
tu rosa será marchita.