agosto 14, 2005

Cine, música y vida

Es Sonnet a veces y el celuloide corre, sus muslos blancos se cruzan en esa oscuridad ahora tan lejos, Ashcroftianamente don't sound like no sonnet, el mar y tú, el mar y el camino, ¿dónde estás? con el tipo cantando tercamente sobre la lona de los altavoces y detrás de la luna, observo, él tampoco tiene la respuesta, I think you should know... I think you should know, ni siquiera en la quietud de los edificios, barnizados por los faroles centelleantes de tanto nosotros y el brillo: tu mirada, tu sonrisa, la luz de la sala atenuando al fulgor de la cinta, ¿no lo sabes? I think you should know, I think you should know, como en toda película cuyo final se conoce, como cuando yo me marcho sin dar la vuelta en una tarde de lluvia ausente y contigo a la puerta, me faltaron las nubes, te sobró el cielo, ¿es así?, dígame entonces Ashcroft ¿por cuánto?... by now... oh! by now... oh! by now

agosto 08, 2005

Señales

Me encuentro caminando en la calle, una rubia señora (con su plata) de unos 35 años va por delante mio llevando un bolso negro, algo grande pues le llega hasta más abajo de la cintura, voltea, me mira de arriba a abajo, como quien dice "me barrió" y en un arranque de conclusiones, conservación de la integridad física, dignidad y desconfianzas mutuas, (tampoco tenía pinta de muy santa la mujer esa), colocó tóscamente su bolso-de-mierda-qué-me-importa, delante de ella, no sin dejar de darme esa típica mirada de róbame-ahora-pe-hueveras, como si su cartera me importara más que su derrier, ah, y cruza la calle apenas ve la pista libre de autos, derramando lisura que a su paso dejaba aromas de prostituta. Preferí caminar un poco más rápido y dejarla atrás, un puntito negro con algo amarillo encima es lo que queda cuando doy vuelta para ver dónde anda, apenas también veo que se cuela por una calle transversal, capaz hasta pensó que regresaba.

Salgo del cine y quiero tomar un taxi para llegar rápido a casa, ¡Señor!, cuánto me cobra una carrera de aquí a XXXX, el tipo me mira, se dilatan sus pupilas y me dice que no va por esa zona, muy lejos, (a 2km de donde estábamos), no termino de hablar cuando pusó primera, "Graaaaaaa... cias", lo bueno es la cantidad de taxistas a esa hora, tanta como su necesidad de encontrar alguien a quién llevar, así que no fue muy trabajoso encontrar otro. En el camino el tipo me pregunta si trabajaba en transporte: "¿¿COBRADOR DE COMBI??" le pregunto, "Sí", me contesta el desgraciado, incluso hasta cree conocerme, "NO TIO, TE EQUIVOCAS, ENCIMA CON EL DOLOR DE GARGANTA, NO ME IMAGINO LLEVANDO GENTE A CERES CHOSICA HUAYCÁN". En el fondo lo perdoné, cualquiera se confunde, hasta yo, antes de subir pensaba que el tipo era metalero, por el polito de gamarra color negro y el pantaloncito del mismo color, adquiridos en la misma tienda seguro, cuando en la radio suena el nuevo exitazo Inca Turbo Sat de Los Mirlos, y así la radio continuó chicheando hasta que el "metalero" me dejó en mi casa. Tuuuuuurrrrbo...

Pero el momento de luz, ese que ya hace demasiado evidente el mensaje, se presenta cuando veo dos señoras con varias bolsas de Supermercado y me acerco para ayudarlas, antes de coger la primera bolsa, dos azulinas criaturas con algún artilugio ya me tienen inmovilizado y sin darme cuenta, esposado, y más sin darme cuenta con la cabeza pegada al piso. Las damas, horrorizadas, "porque en esta ciudad todos somos pecadores, menos nosotras", se persignan, "pobrecito choro" y se van volando pensando del robo que estuvieron a punto de ser víctimas.

Mechones de cinco centímetros de cabello en el piso, mejillas llenas de crema de afeitar así como un duchazo frio sirven para olvidar los 10 soles que tuve que entregar a esos tipos para cambiar su concepto sobre mi de "realidad choro" a "realmente inocente", el agua cae y mientras se queda atrapada en la rejilla junto con más cabellos y restos de barba, me rindo ante aquellas señales, de esas que siempre dicen algo y casi siempre, en mi caso, me decían que me rasure y afeite de una buena vez.

agosto 01, 2005

Toto...came

Los viernes en la tarde, recién terminada la jornada escolar y aún con el almuerzo en mi estómago, hacía su aparición un Ford azul con pinta de nuevecito, era una de esas "naves" cuyo propietario podía alardear de suficiencia económica y un buen encerado de carrocería, se estacionaba a 4 casas más allá y por la puerta derecha paría un ser extraño, pero aún de este mundo, medio adulto, medio niño, algunas veces bajaba haciendo un ligero berrinche y en otras de lo más alegre, conocedor de una carga que se libraba en cada visita. Terminaba despidiéndose del auto, (ficho), con una sonrisa de oreja a oreja, agitando sus "manitas" hasta que su coche daba la vuelta a la esquina, su rostro entonces daba una somera repasada a la calle y cuando hallaba a cierto chiquillo en especial chillaba: "¡¡¡¡¡Hola Amo!!!!", corriendo a su encuentro con una bermuda crema, medias blanquísimas a media pierna y polito con cuello.

Solía llegar con una bolsa de dulces o una manzanota roja dirigida al "amo" de turno, para envidia de todos pues la jugosa fruta era la utopía de nuestras barrigas, no le importaba las veces que le bajaban la pantaloneta o le zampaban una patada en el culo por clásicas jugarretas de chibolos mataperreros, sólo se lamentaba cuando no podía subir a los árboles y nos veía encaramados en las ramas, una vez lo intentó, se sacó la mierda a mitad de camino, desparramado en el piso un niño de treintaisiete años lloraba frustrado, de treintaisiete años que sí transcurren después de todo. Desde esa vez esperaba resignado en una banca cercana con sus dulces y amistad al "amo" o "amos" para acompañarlos luego a los partidos en la cancha de pista, demostrando incluso más entusiasmo que el más travieso, ¿era feliz negando su adultez?, le convenía definitivamente.

En ese entonces me era un poco difícil digerirlo, aún mucho tiempo después me jode imaginarlo a esa edad y con una calva que evidenciaba un "Ya pues!, ya es hora", en los partidos del club del barrio o jugando a las escondidas, alguna vez atraído por el color de esa manzana quise ser uno de sus "amos" también, pero no sé porqué nunca me aceptó, creo que tuvo que ver con mi negativa a tratarlo mal y sobre todo a acompañarlo todas las noches detrás de los edificios, más allá de los arbustos, como hacían los párvulos que idolatraba.

julio 24, 2005

Atardecer, mar y cielo

Alzo al vuelo de la gaviota bañado por las sombras del atardecer penetrando el aire y a sus cristales de sal, es el sol que se recuesta sobre esa sábana azul y antes de soñar acomoda su vasto almohadón ebrio de arena, playa y olas, una isla.

Luz roja que baña los ojos, herrumbe, desgaste del día que se ve morir, atrás llegan las tinieblas, no sé realmente dónde está la pena, en ese disco que difumina las sombras del presente o en la oscuridad que las hace dueñas de tu presencia.

Y tiemblo entre tus alas mi gaviota gris, vuelas rasante y anhelas vivir, dibuja por última vez el ocaso en el horizonte mientras construyo castillos de arena, débiles a la ola, inmanentes en el sueño. Abandonas el cielo ave de mar, sigo tu vuelo en silencio, hasta un lejano amanecer, donde se cierra la herida.

julio 22, 2005

Pensar en "eso"

Justo en una de mis relajantes caminatas por esta calle, recordé una frase harto feminista:

"Genio es el hombre que no piensa en sexo por más de 3 minutos"

Estoy en desacuerdo con dicho argumento, por eso y en honor al género voy a echarlo abajo...

y pasaron 5 segundos
y pasaron 10 segundos
y pasaron 15...

chesu!!! tienen razón...

Es más... ya pienso agregarle algo de mi cosecha...

"...y también el que lo hace realidad en menos de 3 minutos"

lástima que el "delivery" no llegue en ese tiempo...

julio 18, 2005

Nueva modalidad de asalto

Te encuentras en el transporte, de pronto sientes que alguien a tu costado incomoda a una agraciada chica, un tipo de aspecto poco confiable la intimida, lo miras, te mira, ella lo mira, tú la miras, ella te mira, los demás tios del bus te miran y cuando menos lo piensas el tipoconpintadepirañaychoro ya con roche se va al fondo del vehículo. Empieza una amena charla, "uy yo también voy para XXXX", "¿a qué te dedicas?" "cuántos años me echas?", más miradas y felices coincidencias, fin del trayecto, un nuevo teléfono, una nueva dirección y nos vemos mañana.

Viernes y llega el momento, la recoges en su casa, te saluda de una manera cariñosa y suelta la primera perla, "nos encontraremos con una amiga", por ser la primera cita aceptas para no desairar, "¡pero vamos en taxi!", en taxi a 20 cuadras cuando puedes hacerlo en combi, por ser la primera vez aceptas para no desairar además todo caballero que se precie no puede llevar una dama junto a un chofer y cobrador de combi apestosos. Al lugar elegido acude la amiga, holas, besitos, muchos gustos, cómo estas, y viene la otra perla "¿qué haremos ahora? es muy temprano, comamos algo" se mete a una pollería dejándote sin reacción ni opinión, por ser la primera vez..., el mozo feliz porque calcula el desembolso y la ganancia.

Una dama que se respete no come mucho, pero esta ¡TRAGA!: Medio pollo, porción adicional de papas fritas y gaseosa de 3 litros para ella, como la amiga quiere cuidar la línea: lo mismo pero con Inka kola light, risas van risas vienen, angustias aparecen y golpe a la alicaída economía "¿a dónde vamos ahora?" opino que podemos ir a... "¡no!, vamos a xxxxxx, allí viene el taxi", un poco fastidiado te diriges al lugar con las ¿damas?, llegando pagas la entrada y compras la chela, le dices para bailar: "Noooo, a mi me gusta el merengue, mejor luego", con la mano extendida colgando-suplicando-porque-chucha-me-pasa-a-mi sonríes y la molestia toma cuerpo.
Te lleva al segundo piso, te regresa al primero, dice que quiere mirar, pero te da la impresión que busca algo, o alguien o a algunos. Como ya no hay mesa para sentarse, empieza a moverse y tú le sigues, crees que por fin empieza la noche y en eso: "Michel!!!!, hey!!" alza sus manitas, "Michel!!!, lo vas a conocer, es bien lindo", te presenta y le invitas por educación la chela, se toma su buen par de vasos, y cuando le dejas la jarra para que ponga una más, la susodicha lo saca a bailar, ¡¡¡¡la misma canción que cuando se negó al inicio!!!, se quedan media hora en la pista y luego ella regresa sola, "¿no te parece lindo?" me suelta feliz, miras a la gente bailando y por dentro le das la razón, es bien lindo dejar a alguien parado como cojudo con una jarra vacía en la mano, empieza a tomar cuerpo la cosa, el desenlace es lo único que esperas.

Ni la miro, me concentro en el tumulto, "es como Barranco ¿no?", todo despistado le respondo que no conozco Barranco y me dice para bajar nuevamente al primer piso, voy, pero ella no baja, sólo su cómplice se me acerca pero con un afán de escaparse por detrás, para no seguir haciendo roche le digo que debo irme, acepta sin chistar mi decisión y recibe el besito del asfixiante adiós, subo por alguna fuerza de estupidez-orgullo-de-perdedor y me despido de la asaltante, ya se estaba ubicando en una mesa con el lindo Michel junto a un pata más, "nos comunicamos", me dice, ensayo mi mejor sonrísa (hipócrita) y salgo del local con 2 soles en la mano. Ya en la combi que esperé por 2 horas entre olor a licor barato, cigarro y retumbes de perreo en el oído izquierdo recordé que las víctimas nunca llaman a sus asaltantes, ni se acuerdan, ni les importa a quienes asaltaron, total, si no es uno siempre encontrarán otro idiota a quien desvalijar, llegué a mi cuarto y dejé las preguntas sin respuesta, ¡qué tales rateros!, ya ni cuenta te das quienes lo son en realidad.

julio 14, 2005

Cazando mitos

ella: El amor es la fuerza que transforma el mundo...

adle: mamita ¿quién te ha engañado?...

(se hizo un pausa y no resistí)

adle: Lo peor es que ni siquiera es una sola, sino dos: El odio y el miedo.

julio 05, 2005

encuentro

- ¡¡¡Hola!!!
- mhmmhm
- ¿Cómo estás?
- ahí
- ¿Qué tal el trabajo?
- tranquilo
- ¿Qué dice la familia?
- bien
- y cuéntame.. ¿Cómo te sientes?
- mhmmhmmm
- Bueno, un gusto, nos vemos.
- ...

Dudé que me dijera algo más, así que no quise seguir mirando el espejo y me di la vuelta, a veces no entiendo cómo se puede ser tan imposible y soportarse a la vez.

julio 04, 2005

El límite de la homosexualidad

"Todo niño tiene derecho a un hogar, amor y padres como ejemplo de vida, una mala madre o un mal padre son tan dañinos como una pareja homosexual compuesta por personas inestables y con inseguridades".

El homosexualismo a mi modesto entender surge como una forma de encontrar el placer, por naturaleza es imposible que se conciba y por ende tampoco se posee la capacidad (natural) de formar "descendencia". Libertad para unirse y vivir legalmente, para comprar una casa, para emprender proyectos, la pueden tener, no obstante la formación de un ser humano íntegro no puede realizarse fuera del núcleo formado por mamá y papá (mejor si están preparados), nadie dice que lo contrario será un fracaso, las excepciones existen, pero no se equipararán a la regla.

Que la educación recibida no necesariamente influye en tus preferencias sexuales, es cierto, sin embargo un hogar carente de una madre afecta al futuro adulto tanto como un hogar con dos varones fungiendo actitudes exclusivamente femeninas, y lo mismo de forma inversa, un ser humano integral recibe lecciones de vida de ambos lados y una vez preparado se le deja elegir sin coacciones, enfatizando en todo momento el aseguramiento de un futuro de paz, decoro, respeto y tranquilidad, una sociedad avanza no por el sexo de la pareja, sino por la calidad humana de cada uno de sus habitantes dependiendo esto de un hogar establecido sobre la base de un padre y una madre.

La libertad está dada, pero esta se basa en los límites que la misma sociedad, que te otorga la libertad, te impone.

PD. Te me caíste Mario "pluma pluma" Vargas LLosa

julio 02, 2005

Hilos rotos

- ¿Sabes K? siento algo por ti....

K se queda helado y no sabe qué responder, de la misma manera que cuando uno va a morir llega el flashback de todo lo vivido junto a ella: - no debí invitarla al cine, no debimos cenar, no debimos bailar, no debí regalarle nada por su cumpleaños - , lo mejor en estos casos, piensa, es dejar de lado lo oído, hacerse el desentendido e intentar un cambio de tema.

- Qué?? no te importa???

Ella interpreta el mohín de K y toda su femenina dulzura cae con fuerza hecha una pelota de vidrio, va a estrellarse contra el suelo de una sola realidad: su realidad, no le importan los motivos, no le interesa controlar ímpetus que la desinhiben, ni los que la llevaron a acostarse con él,(previo importe), es consciente de todo pero lo llena de insultos propios de su poco orgullo herido, K reacciona y fríamente le gana la palabra:

- Eres una puta... ¿¿¿qué quieres??? tu destino es quedarte así... jodida.

Otra vez los flashbacks lo ciegan, vienen como trozos de un espejo que desfilan por una mesa en su mente y terminan en el suelo hecho trizas, uno por uno, por los gemidos de hace 5 minutos, por las uñas que rasgaban su piel, por esas caricias que le dieron el primer indicio, por cada insulto que repite ella, por cada lágrima que cae de su rostro, por los golpes, por los gritos que ahogan la paz anterior, por los curiosos y por el "caballero retírese por favor"... portazo final, el surgir de un aura señala el restablecimiento del cómplice silencio para los otros ambientes donde nadie está, donde sin embargo hay mucha gente.

-- * --

- Bésame!!!!

Y Déborah amplía su sonrisa jugando con las sábanas, K responde amable a la vez que el sutil recuerdo golpea su mente,

- Hace unos meses había una chica llamada Giovanna ¿qué fue de ella?
- Ah!!! se mató por un tipo que no la quería.
- ¿Y quién era el tipejo ese?
- No sé, lo único que me enteré fue que hasta el último ella hablaba de un tal K... ¡pero Lalo, mi amor!, no hablemos de cosas tristes, termina de contarme tu viaje a Brasil

Acerca su cuerpo, muy cálido ahora, K la abraza, suspira y empieza: - Ah! justo cuando llegué, el tipo del taxi... - en el fondo se sorprendía de cuánto la gente puede condicionar su existencia a una persona y cómo la nimia pérdida para algunos no sólo es interna, física, el hilo de vida para aquellos símplemente se rompe y ¡plaf! aparece ese mismo silencio que inunda ahora el corredor, lo mejor para él, piensa, es no coleccionar mujeres, además de cambiar de nombre más a menudo.