marzo 25, 2004

Mis encuentros con la caja boba son fugaces, no pasan de un par de pulsaciones en el control para dejar hablando solo a aquel aparato, invitado de arena en mi casa, de arena, por el silicio que tiene dentro. A veces me compadezco de mi abuela por la cantidad de tiempo que se deja acompañar por el 'ilustre' y en otras me burlo de su estupidez, o le doy la espalda mientras mis oidos dejan de escuchar sus monólogos políticos, discusiones de talk show o del espectáculo, como puedes ver, salvo excepciones, mi indiferencia se aplica a la perfección.

El televisor parece tener alguna asociación con el destino, a lo mejor este le agradece la enorme fama que le hace, retratando sus caminos y creando nuevos para el deleite de quienes hipnotizados y atentos no se molestan en soportar la tanda de comerciales antes del desenlace fatal de su novela o la noticia más interesante al final de la hora. Lo digo por la última vez que fui a almorzar, cuando me encuentro cara a cara con ese mundo de efectos y colores. Aceptando mi suerte, me resigno a convertirme en uno más, para pasar el rato e intentar distraerme, veamos el resumen de la programación:

Una chica con ropas ajustadas va quitándose sus prendas al ritmo de una canción pegajosa, se cambia el canal, un cantante demuestra sus dotes hablando de amor eterno, pero lo ves con una tipa dando vueltas en una cama y ensayando lo que probablemente harán apenas termine la canción, cambio de canal, las noticias de la hora, con una narradora muy bonita, y mientras la cámara va alejándose se nota cómo coquetamente y con una sonrisa cómplice mueve las piernas después de decir '¡permiso!' y se acabó el avance 'noticioso', cambio de canal, una chica parecida a la primera ensaya los mismos pasos, pero esta vez con menos ropa....

Felizmente terminé mi almuerzo, un par de tipos siguen observando miles de colores, decenas de presentadoras y muchas cantantes en pleno ensayo, pago mi mejunje mientras un fade me despide... perreo... perreo.... perreo... perreo... perreo..

marzo 21, 2004

He aprendido que lo evidente es lo evidente, que aquella verdad que se te mete por los ojos y pesa por lo real, es lo real, que con mucha imaginación puedes evitar percibir lo tangible, hasta que te cae una cachetada y abres los ojos, no estás en un sueño, estás allí, parado en medio de un puente en la vía expresa y supuestamente te vas a tu casa, después de un domingo de trabajo no pensado, con el estómago vacío a pesar de ser las 4pm y sin ganas de ir a ningún lado, ni a adelante, ni a atrás, NI A ABAJO, pues si pasar de lo irreal a lo real duele, ¿qué será pasar de lo real a lo post-real?.

marzo 14, 2004

Me alisté para salir a clases, como todos los días mi abuela preparaba el desayuno compuesto por pan con mantequilla y leche con té, lo único que según ella me podía mantener alimentado hasta el recreo, cuando me comería un pan con hot dog y papas al hilo que sólo en el kiosko de mi cole solían hacer, eso, si no era asaltado por una banda de conocidos que te pedían un pedazo de tu refrigerio, pero bastaba una mirada fria y un 'no' seco, para dejar atrás esas caras que ensayaban la súplica y alimentaban el estómago hasta saciarlo con todos los pedazos que 'gorreaban'.

Yo cursaba el 6to grado de primaria y mi colegio quedaba cerca de casa, pues caminando llegaba en 15 minutos, pero ese día se me hizo tarde, eran ya las 8am, como nunca, y dado el apuro decidieron llevarme en la camioneta del trabajo de mi mamá, enrumbamos mi tio y yo, mis hermanos aún dormían, seguro desayunarían más luego. En el camino conversaba con mi tio, que más que pariente era un amigo de la familia y solía apoyarnos bastante, a veces le tenía más consideración que a mi papá, por ser este último muy distante de mi, siempre lo fue y ahora también lo está, aunque ya no me importa.

Llegamos a la puerta de colegio y aliviado porque aún dejaban entrar a la gente, empiezo a bajarme de la camioneta y a despedirme de mi tio, cuando me saltaron el corazón y las tripas, un escalofrio se apoderó de mi al sentir un gran estruendo cerca de donde estábamos y en dirección a mi casa, en esas épocas de terrorismo las bombas se sucedían cada cierto tiempo en el Obelisco, a dos cuadras de casa, por los bancos que allí habían y ya me había 'habituado' a eso, pero esa vez fue distinto, preocupado entré al colegio y dejé a mi tio.

Al salir de clases le dí razón a lo que sentí, un coche bomba había estallado frente a mi casa, al parecer era un atentado contra los marinos que tenían un paradero allí para la gente que trabajaba en el terminal naval, sólo hubo lunas rotas y un terrorista muerto, la carga no estalló completamente, mis hermanos desayunaban en el momento de la explosión, suerte esa vez, pero se me pasó por la cabeza lo que habría pasado si estallaba la carga completa, son por eso mis muestras de solidaridad con la gente de Madrid, por el dolor de perder a hijos, hermanos y padres, que en pos de construir una mejor vida, la perdieron a manos de seres sin alma. Yo casi lo viví, en Madrid sí lo vivieron, no más odio por favor.

marzo 13, 2004

A ti... decir que me siento bien allí, acurrucado en la posibilidad de un encuentro más, donde tu fragancia se cuele por mis poros y me llenen de tu alma, que sonríe ingenuamente con cada palabra y mirada, que nuestras vidas sean como dos rios que se juntan para formar un gran flujo de aguas, mansas y feroces, que llenan de alegría todo lo que rodea, solos los dos estaremos, como aquella vez, pero en esta, me dirás que sí y serás otra, serán otros los labios que besaré y me sentiré feliz.

marzo 09, 2004

En uno de esos arrebatos producto de xyz cosas decidí agarrar mis cachibachis y largarme a una playa lejana para llenarme de buenos recuerdos, cosas que aplasten mis ideas y la refresquen con otras nuevas, más agradables, más sublimes, más ¿fuertes?... destino elegido: Playa Asia.

1. El arribo

Llegamos en bus hasta Mala y luego tomamos combi hasta el boulevard, no sin antes fijarnos en un loquito que andaba tolaca, lástima que no pude tomarle foto, perdí una ocasión excelente. Con la combi asesina llegamos al mentado Boulevard Sur Asia (¿así es?), pero nos dijeron que allí todas las playas son privadas, 3 km más allá está el pueblito de Rosario donde encontramos alojamiento y más allacito, playa Pasamayito, un buen sitio para acampar (cuando tengamos carpa).

2. La expectativa

Si fuimos para Asia era por las discotecas, así que con el centro de operaciones establecido volamos para el Boulevard a tantear el terreno, enormemente distinto a todo lo visto en el camino, parecía que nunca salí de Lima, contemplaba el 'boulevard', las chicas, muy bonitas y algo raro había en las miradas de casi todas ellas que una canción me hizo recordar, esa de Blades: Plástico. Pero tenía curiosidad de ver lo que había dentro de las discos, regresamos al alojamiento para alistarnos.

3. El chasco

11pm y listos para la faena, nos acercamos a las discotecas, en el Mai Tai había entrada 'gratis' hasta la 1am, pero tenías que hacer cola y esperar 'hasta la 1am', para que te dejen entrar con el pase, sino pagar tus 15 luquitas y disfrutar del espectáculo solo, pq nadie quería entrar, al parecer, a no todos les sobra la plata allí. A alguna le hice el habla, 'amiga, sabes cuánto está la entrada?', 'No sé', corta feo la susodicha, pero luego cambia su actitud, '20 creo', ni gracias le di, total, ya sabía cuánto costaba. En La Huaca algo parecido, el tipín de la entrada me dice que sólo se entra con invitación, pero luego de una pausa, cuando me iba, me dice que estaba 30 soles, tampoco le dí las gracias y me fui, igual en Ibiza, así que decidimos Ibiza, dimos otra vuelta y me acerco al patín de Ibiza, le pido 3 entradas y me dice que sólo es para socios, le respondo que hace ratito me dijeron que con 30 lucas entraba. 'Así?' me dice, 'espera entonces que llegue el patita que te lo dijo', sin palabras, era EVIDENTE que no pasábamos por la coladera dentro de su reducido cerebro. Incómodos, nos regresamos al alojamiento, al menos no gasté.

4. Insomnio

No podía dormir a pesar que la cama era cómoda, la causa, mi pata, que dormía en la cama de al lado, roncaba como los buenos, imposible botarlo. Luego de 2 horas se calla el desgraciado y por fin me alisto para disfrutar de un profundo sueño (4:45am), cuando en la habitación de al lado algo suena, parecía chirrido de cama y luego una serie contínua: uhm ahm uhm uhm uhm...., pasmado, y con mi hermano al lado sólo atinábamos a reirnos ante los quejidos, por dioses, guaus, ahís, yas, uhms, ahs, asís, aaaaaas, mases, femeninos, que se hacían más sonoros hasta llenar los dos pisos del sufrimiento gozoso y goloso de la amante. Alguno de los huéspedes por allí incómodo, hizo notar su molestia en voz alta: 'Ya cachera, ya'; el ruido no cesó hasta media hora después. Luego de una pausa, vino la segunda vuelta y luego de otra pausa algo que no entendí, aus, dueles, nos, aus, ¿qué demonios hacían?, hasta que el día llegó con el fin de los quejidos y yo con las ganas de saber quién era la escandalosa.

5. Glup...

Y llegó la hora del baño, nos alistamos para el chapuzón, primero mi hermano y yo, dejamos a mi pata con las cosas, con el agua perfecta en Pasamayito, salvo por la cantidad de olas, se podia nadar. No nos habíamos dado cuenta de que poco a poco estábamos alejando de la orilla hasta estar más lejos que todos, mi hermano más todavía, cuando yo dejo de sentir el piso, sé nadar, pero en la playa me da nervios no sentir el piso; lo peor, no podía regresar nadando, la corriente me jalaba, igual a mi hermano, '(lobo) calma', me dije para mis adentros y con las olas me impulsé hacia la orilla y voltée a ver a mi hno que tenía problemas, no podía gritar por el salvavidas, (no había), pero felizmente mi hermano pudo impulsarse hacia adelante y tocar piso otra vez, algo tocados por el momento, salimos y nos sentamos, 'ANDA NOMÁS!!!', lo miramos a mi pata, y este se fue a tomar su chapuzón.

6. Fin

Bueno, luego de todo eso, nos cambiamos, comimos y regresamos a casa, tranquilos, vivos y con alguna que otra experiencia: si vamos a acampar sobrado vamos a Pasamayito, y algún día volveré para putear a ese de Ibiza.... lo juro.

PD. Algo largo el post, pero no pude evitarlo.

febrero 22, 2004

¡Plantado!, así me quedé, increible y perdedoramente plantado por primera vez en mi vida, viendo miles de caras, miles de vestidos, miles de pieles descubiertas y ninguna correspondía a la acompañante de ocasión, llevo media hora esperando frente a la boletería del cine y no noto rastro de la susodicha, ¡con lo que detesto esperar!.

Me dirá, tuve un contratiempo, el celular se me quemó, la ropa se encogió, se me rompió una uña, el sol salió muy tarde, tenía gastritis, iba a dar a luz, tenía trabajo, mi periodo (tú sabes), mi novio me llamó, soy virgen todavía, mucho frio para andar con minifalda y top, etc, etc, etc.

Vuelvo a mirar el reloj del celucho (ya pasó 1 hora) y llamo... su fono no responde, hastiado, apago mi celular, pensar en otra opción no es conveniente, quedaría doblemente plantado por ser muy tarde, entonces empiezo a caminar, entre miles de caras, miles de vestidos y miles de pieles descubiertas, ¿¿¿¿¿ESTAS FLACAS NO TIENEN FRIO?????, parece que Plaza San Miguel no me da buena vibra, nunca intenté hacer nada allí pues siempre me encuentro con gente conocida, en fin, ahí viene mi carro, las piernas me duelen de tanto estar parado, ojalá haya asiento.

PD. Más tarde, un mensaje... 'discúlpame (lobo), mi hermanito se puso mal...' andaaaaaaaaaaaaa...

febrero 21, 2004

Para olvidarme de ti
usaré colonia y tomaré anis,
me ducharé todos los días,
dejaré de leer tonterías.

Para olvidarme de ti,
solo por eso, me iré del país,
llamaré alguna prostituta,
le haré el amor sin que sufra.

Para olvidarme de ti,
dejaré mi vida y carrera,
recorreré por entero el planeta,
no creeré que viví aquí

Para olvidarme de ti,
todo el tiempo estaré llamando,
te invitaré a salir, dirás que sí,
es inútil, no te estoy olvidando.

febrero 18, 2004

Callate!!!! ¿no ves que hacen demasiada bulla tus susurros?, hieren mis oidos palabras lastimeras, que sin éxito intentan hacerme retroceder, te veo temerosa e insegura, ¡te chocó! ¿no?, dejaste que abra la puerta del auto, esperaste que yo lo hiciera como nunca antes, y una vez dentro no me miraste a los ojos, contemplabas el raudo pasar de la calle como quien piensa 'a qué hora llego a casa' e implorabas al vidrio que mis manos no se atrevan a tocar tu cuerpo indefenso, ahora derruído por aquella confesión.

Pero en tus ojos lo llegué a ver, aquel desconcierto era evidente, se te escapaba en forma acuosa y me enternecías más, porque te notaba a mi merced, tú juntando tus manos pegandote a la ventana y yo aprovechando el descuido para observar una blanca pierna asomándose por la raja de tu falda. Empiezo a normalizar la situación, volteaste con la primera estupidez que solté, y tu NO se fue diluyendo, dices 'me siento mal por que dije'; 'es que soy una persona difícil', pero con un pequeño golpe de hombros, una sonrisa y un 'oye, no te pongas así... tranquila', logro calmar la tempestad, ahora llegamos a tu casa.

Te preocupas por si llegaré a mi lugar, es tarde ya y se encuentra al otro lado de esta Lima replieta de asfalto, taxis, rateros, policias y noche, ahora yo no puedo mirarte a los ojos, me da rabia tenerte tan cerca y no esperar más que un adios, un beso en la mejilla y tu mano derecha tocar mi brazo, debo aprovechar, me animo sólo a coger tu antebrazo por primera vez, tus vecinos nos han visto y realmente ni me importa, me voy ya, tengo que creer aún que puede ser.

febrero 17, 2004

Hay demonios que se te acercan cuando los golpes vienen una y otra vez, te acogen, se hacen tus amigos y hacen chistes contigo, dizque, para alegrarte, hacerte sentir mejor, cuando en eso, de pura casualidad, notas que los chistes hablan de ti, pero no te molestas, absorto en tus pensamientos fútiles te sumerges en una atmósfera de la que no deseas salir a pesar de la molestia, del encierro, de la burla y el atropello.

Miles y miles de rostros temerosos, algunos atrevidos y elegantemente adornados, desgarradores los de mi derecha, muestran todo su dolor, traviesos los más pequeños, se esconden entre los dedos de mis pies y muerden con sus colmillos afilados, intentado herir pero sólo hacen cosquillas. De pronto de algún lugar y en un lenguaje incomprensible, una voz ronca y rápida estremece la burbuja, todos poseen el mismo rostro de desconcierto, se agitan, el baile de unión empezó.

Danzando todos van acercándose y juntando sus cuerpos, sus rostros, sus manos, quieren formar un único elemento, una abultada mancha roja que tiñe el lugar, parece hervir, pero es el movimiento de las cabezas de mis amigos, se unen más y más, poquito a poco y muy lentamente, yo de mi sitio observo muy tranquilo, no necesito participar de ello, hasta creo estar descalificado de nacimiento. Tal y como con la realidad, me arrellano en mi asiento una vez más, sonrio.