Tengo que decir que no me duele,
destrozaré ese espejismo tuyo ante mi
así barreré sus miles de trozos
y se unirá con los mios en algún tacho de basura.
Debí entender que no todo deseo se concede
cuando dicté mis confesiones frente a ti
observando fijo tus pardos ojos
dijiste que no te importaba, con tanta frescura.
Pecado cometí de arrastrarme con la premura
y mostrarte mi debilidad como pocos
pues luego de tiempo al fin consentí
y puse sobre la mesa lo que sucede
Mas cuánto cuesta el borrador de su figura
de sus labios que me vuelven loco
pues a un choque desgarrador asistí
y no sabes esa herida, cómo duele!!!
febrero 14, 2004
febrero 11, 2004
Pisé KK!!!, pisé KK!!!, es acaso señal de que la exposición de hoy estará de la PM (pitimitri)???? espero que sí, al menos ya recibí la primera buena noticia, me iré 3 horas antes de la hora de salida este viernes, jaaaaaaaaa, ¡si estuvieras en mi cabeza!, ¡si estuvieras en mi cabeza!, no te lo diré, alguien arriba me quiere, seas quien seas, ERES LO MÁXIMO....
febrero 10, 2004
La quinceañera entra al local (no puede bajar las escaleras, hay un piso nomás), y todos observan cómo la ¿flamante mujer?, se luce al compás de la clásica canción de esas ceremonias, demasiado melosa y rochosa, (porqueee me siento hoooy tan diiiferennnnte...), no entiendo cómo la susodicha puede soportar tantas miradas, ni tener tan poca astucia económica, en su lugar pediría la plata que se tiraron para la fiesta, ¡¡¡¡qué no compraría!!!.
Miro alrededor, gente conocida y empiezo a chequear las posibilidades con las amigas de la quinceañera, (soñando nomás), pero hecho un tarao porque soy el único con terno, qué??? cómo???, ya los quinceañeros no son como antes, al menos en mi barrio, tienden a pacharaquearse un poco con la informalidad, y si bien el inicio es ligeramente formal, termina un bodrio de fiesta con gorras, zapatillas, chancletas y hasta perreo incluído.
La agasajada en cuestión es la hermana de mi mejor amigo, fue por ese motivo que no desaparecí en el instante, peor, me sentí en una fiesta infantil, es cuando te das cuenta que hay ciertas cosas que no están para uno y debo apurarme a disfrutar aquellas para las que todavía estoy en edad. Bueno, tampoco era tan infantil, una de las amigas como que sí ah.... pero no quiso bailar conmigo, hasta allí llegué con la fiesta, pedi mi saco y me fui, definitivamente las chibolas no son para mi.
Miro alrededor, gente conocida y empiezo a chequear las posibilidades con las amigas de la quinceañera, (soñando nomás), pero hecho un tarao porque soy el único con terno, qué??? cómo???, ya los quinceañeros no son como antes, al menos en mi barrio, tienden a pacharaquearse un poco con la informalidad, y si bien el inicio es ligeramente formal, termina un bodrio de fiesta con gorras, zapatillas, chancletas y hasta perreo incluído.
La agasajada en cuestión es la hermana de mi mejor amigo, fue por ese motivo que no desaparecí en el instante, peor, me sentí en una fiesta infantil, es cuando te das cuenta que hay ciertas cosas que no están para uno y debo apurarme a disfrutar aquellas para las que todavía estoy en edad. Bueno, tampoco era tan infantil, una de las amigas como que sí ah.... pero no quiso bailar conmigo, hasta allí llegué con la fiesta, pedi mi saco y me fui, definitivamente las chibolas no son para mi.
febrero 06, 2004
'La reunión de hoy señores es para detallar las actividades relacionadas con la nueva aplicación que la empresa va a instalar, esta debe reemplazar los ingresos de datos de clientes de todas las aplicaciones y centralizar......' diablos, qué debo decir?, unas cuantas palabras que le muestren todo lo que tienes en la cabeza, así robarle sólo un beso y sin más alejarme, pero si ella pide que me quede, no tendré el valor de alejarme, ahora imagino mirar sus ojos, en la oscuridad de la noche y escondidos del mundo, donde yo pueda tocar su mano sin que ella se sienta incómoda, dominándo sus reacciones con mi mirada y hablando bajito. '... es aquí cuando las dos tablas, la de clientes y sus cónyuges van unidas, haciéndo énfasis en que un cliente puede tener varios registros de cóinyuges pero sólo uno se encuentra activo, de la misma manera con personas jur....', dudo de mis frases, cada una puede decir mucho y ser tomada de distinta manera, puedo trabarme y quitar el énfasis a lo que voy a soltar, puede que algo nos interrumpa, que haya temblor, que nos atraquen en pleno camino, o por último que no vaya '...entonces las correcciones en el AS400 son las siguientes:, Duplicados de clientes con diferente número de documento, eliminación de las relaciones conyugales que no existen más...', estas cuestiones suelen enarizarse con el tiempo en este terreno de afectos y la imposibilidad es agua que alimenta esa planta de deseo, búsqueda, afecto. Su nombre, sus ojos, sus labios, resumen lo importante dentro de lo fútil, el aspecto más inútil pero que soporta gran parte de mi estructura anímica, es... '... se entiende no? (lobo estepario)?, ehhhhmmmm, uhmmmmm, sí sí claro, es lo que sé de AS400', luego me dí cuenta que no estaba hablando de AS400.
febrero 02, 2004
3am y el ruido de la música Axé, que va decayendo estos días, retumba en mis oidos, esto, combinado con la cantidad de alcohol ingerido, hace irresistible sacar a bailar a la primera apretada que se te cruza en el camino o que espera pacientemente en las mesas cercanas.
Un rápido escaneo por el lugar permite calcular las posibilidades de éxito en cada uno de los sitios donde una chica danza ligeramente sobre su asiento, señal ¿inequívoca? que está esperando un valiente galán, dispuesto a dibujar movimientos sensuales, curvilíneos y cuasi acrobáticos. Prefiero que termine esa música, es que no la sé bailar.
Dado que no soy de salir a discotecas, (franco franco no llego a 10 veces en toda mi vida), esos temas de miradas sutiles y sonrisas indirectas, me suenan a mito, por lo que le encuentro el mismo disfrute que un niño cuando sale a la calle por primera vez. Bien, el pensar que esa chica de cabello ensortijado volteaba para mirar a la ventana, al lado de la cual estaba sentado, me hubiera dejado tranquilo de no ser porque a cada rato echaba un ojo a esa zona, ¡no era mito entonces! me estaba mirando.
No se veía mal, enterizo negro, morena y buena pechonalidad, (sonó grotesco???? bueno, es que ERA así), uno engrandecido por el reciente descubrimiento se acerca a la mesa muy sosegado para invitarla a bailar (ya no tocaba Axé), ¡CLARO!, contesta nuestra susodicha, al instante la magia se hace presente y te das cuenta que el asiento estaba hechizado.... se pone de pie, pero su tamaño no es más que cuando estaba sentada, chasco total, pero bailaba bien la amiga.
Moraleja: Espera que otro la saque a bailar primero. o fíjate si sus pies tocan el piso.
Un rápido escaneo por el lugar permite calcular las posibilidades de éxito en cada uno de los sitios donde una chica danza ligeramente sobre su asiento, señal ¿inequívoca? que está esperando un valiente galán, dispuesto a dibujar movimientos sensuales, curvilíneos y cuasi acrobáticos. Prefiero que termine esa música, es que no la sé bailar.
Dado que no soy de salir a discotecas, (franco franco no llego a 10 veces en toda mi vida), esos temas de miradas sutiles y sonrisas indirectas, me suenan a mito, por lo que le encuentro el mismo disfrute que un niño cuando sale a la calle por primera vez. Bien, el pensar que esa chica de cabello ensortijado volteaba para mirar a la ventana, al lado de la cual estaba sentado, me hubiera dejado tranquilo de no ser porque a cada rato echaba un ojo a esa zona, ¡no era mito entonces! me estaba mirando.
No se veía mal, enterizo negro, morena y buena pechonalidad, (sonó grotesco???? bueno, es que ERA así), uno engrandecido por el reciente descubrimiento se acerca a la mesa muy sosegado para invitarla a bailar (ya no tocaba Axé), ¡CLARO!, contesta nuestra susodicha, al instante la magia se hace presente y te das cuenta que el asiento estaba hechizado.... se pone de pie, pero su tamaño no es más que cuando estaba sentada, chasco total, pero bailaba bien la amiga.
Moraleja: Espera que otro la saque a bailar primero. o fíjate si sus pies tocan el piso.
enero 28, 2004
Que todo acabe ya, un gracias y un adios.
No lágrimas por derramar, secos mis ojos están,
imagina los besos que nos pudimos dar
cuando en vez de uno, estuviéramos los dos.
Si alguna de mil cosas pudiera rescatar,
no tardaría demasiado tomar una decisión,
pues creo todavía desear tu corazón,
por ser lo único que jamás me podrás regalar.
Y qué me importa si deja de alumbrar el sol,
hace tiempo para mí, muerta la tierra va girando
en una penumbra extensa, mi alma has enterrado.
Ya mis manos de frio tiemblan, no te pude tocar,
sólo espero el día que de ti me pueda olvidar
y así evitar cuánto dolor, cuánta maldad.
No lágrimas por derramar, secos mis ojos están,
imagina los besos que nos pudimos dar
cuando en vez de uno, estuviéramos los dos.
Si alguna de mil cosas pudiera rescatar,
no tardaría demasiado tomar una decisión,
pues creo todavía desear tu corazón,
por ser lo único que jamás me podrás regalar.
Y qué me importa si deja de alumbrar el sol,
hace tiempo para mí, muerta la tierra va girando
en una penumbra extensa, mi alma has enterrado.
Ya mis manos de frio tiemblan, no te pude tocar,
sólo espero el día que de ti me pueda olvidar
y así evitar cuánto dolor, cuánta maldad.
enero 27, 2004
La carretera Panamericana (es con mayúsculas????) suele tener un atractivo especial, pues dada la enorme carencia de buenas costumbres de tránsito suelen ocurrir accidentes con demasiada frecuencia, si a algo debo un carácter frio para con los muertos, es a los perros atropellados a mitad de la noche por un bus interprovincial a 120 km o más por hora, a los cuerpos tendidos a mitad de la pista y por los que el tránsito llega a ser un caos, a los choques con olor a alcohol, o volcaduras en mi cara, esas cosas también me enseñaron la fragilidad de nuestra vida y lo bien que está marcado el fin de nuestra existencia, si existimos claro.
Dentro de esta enumeración de ocasiones, la mayoría suelen terminar en una expresión de asco contenida y cierta pena, pero el fin de semana anterior fue distinto, no hubo persignaciones, no hubo asco, no hubo pena, absoluta indiferencia, y es que la muerte, hoy, si no me toca de cerca, ya no me importa. Era extraño ver la escena del atropello con todos los participantes, el que manejaba, muy probablemente en su sano juicio, cogiéndose la cabeza y mortificado por el dolor que causará a la familia del finado, los acompañantes tan o más preocupados que el asesino involuntario, los policías que más que pena sienten la oportunidad de obtener algo con qué subir su sueldo y el auto del agresor que parece dibujar una mueca parecida a la de su conductor, ah y claro, el puente peatonal a 20 metros.
El ahora muerto no participa, dudo que se dibujen en su cerebro lleno de sangre las imágenes previas al desenlace fatal, con la vista al puente y el desdén por cruzarlo, los primeros pasos y el mal cálculo que lo llevan a ser uno más en la estadística. Como los diarios que lo cubren no permiten ver más de su cuerpo, sólo la cabeza destrozada, mi decepción empieza a crecer, especialmente cuando la combi que me lleva a casa pasa por dicho puente, tan indiferente como yo.
Dentro de esta enumeración de ocasiones, la mayoría suelen terminar en una expresión de asco contenida y cierta pena, pero el fin de semana anterior fue distinto, no hubo persignaciones, no hubo asco, no hubo pena, absoluta indiferencia, y es que la muerte, hoy, si no me toca de cerca, ya no me importa. Era extraño ver la escena del atropello con todos los participantes, el que manejaba, muy probablemente en su sano juicio, cogiéndose la cabeza y mortificado por el dolor que causará a la familia del finado, los acompañantes tan o más preocupados que el asesino involuntario, los policías que más que pena sienten la oportunidad de obtener algo con qué subir su sueldo y el auto del agresor que parece dibujar una mueca parecida a la de su conductor, ah y claro, el puente peatonal a 20 metros.
El ahora muerto no participa, dudo que se dibujen en su cerebro lleno de sangre las imágenes previas al desenlace fatal, con la vista al puente y el desdén por cruzarlo, los primeros pasos y el mal cálculo que lo llevan a ser uno más en la estadística. Como los diarios que lo cubren no permiten ver más de su cuerpo, sólo la cabeza destrozada, mi decepción empieza a crecer, especialmente cuando la combi que me lleva a casa pasa por dicho puente, tan indiferente como yo.
enero 25, 2004
Soy un mago rebelde y suelo huir de los cánones de hechicería que rigen el deber y no deber entre los poseederos de las artes ocultas, de esas que le dan vuelta a la física de los movimientos y la materia, la que puede suspender el alma antes de caer al suelo y evitar que se destroce en mil pedazos, cosa que la física pronostica hasta el hartazgo.
Suelo andar por las calles hoy calurosas y llenas de rostros sudorosos, con grandes ojos negros de vidrio o cuerpos de ligeras ropas que no se guardan un poquito de calor, incluso lo provocan. Cual sombra que nadie sabe a quién pertenece, vago por los stands de un centro comercial, la magia no me sirve para crear dinero, pero sí para transformar sueños sencillos en realidad, sólo los más poderosos pueden transformarlo todo, recién lo oscuro se abre ante mi poco a poco, yo atento y destatento a la vez trato de absorber la oscuridad que alumbrará mi magia y la hará más grande, capaz de sacar a flote un barco, capaz de hacer llorar a las nubes o tal vez partir el mar en dos.
Pero no puedo usar mis poderes hacia mí mismo y mi conducta no puede ser modificada, eso no es una ley, es como querer cortarse el cabello uno mismo, prefiero que otra persona lo haga por mi. Sin querer observo las risas escandalosas de chicas que sólo saben de plástico, a un lado la orquesta que toca bulliciosa pero desastrosamente, más gente comiendo y yo sentado al lado de dos amigos de la universidad, donde se estudian cosas de mortales.
No hay chelas, la magia no puede ir contra las buenas costumbres (no en domingos), y a cambio una amena conversación da lugar, luego de un momento miro al costado, una mujer de ropas viejas y semblante geronte se acerca al ritmo de sus cansinos pasos a nuestra mesa, extiende su mano y de pronto las miradas cambiaron, una interrogación sale de nuestras cabezas acaloradas por el vaho de la multitud. El de frente mio extiende su mano con una moneda y la venia de la que apareció no se hace esperar, pasa a retirarse lentamente.
Pienso en hacerla joven, que a su rostro vuelva la brillantez de aquellos años de luz y calma, la tibieza de su sonrisa y resaltar su probable belleza, ahora escondida bajo las huellas y peso del tiempo, con esas canas tristes y evidente falta de cuidado, no se le puede pedir más a una anciana. En mi mente sus vestidos se revuevan, su rostro retrocede en el tiempo y de aquel ser cansado aparece una febril muchachita, más asustada que aquella mujer macerada por los golpes de una vida dura. No conviene hacerle algún hechizo, me reservo los derechos de prolongar el sufrimiento, dejar que se apague es lo único que queda, tal vez alegrarla en el camino sea lo mejor, pues pasó por nuestra mesa 3 veces a pesar que ya le habíamos dado algo.
Suelo andar por las calles hoy calurosas y llenas de rostros sudorosos, con grandes ojos negros de vidrio o cuerpos de ligeras ropas que no se guardan un poquito de calor, incluso lo provocan. Cual sombra que nadie sabe a quién pertenece, vago por los stands de un centro comercial, la magia no me sirve para crear dinero, pero sí para transformar sueños sencillos en realidad, sólo los más poderosos pueden transformarlo todo, recién lo oscuro se abre ante mi poco a poco, yo atento y destatento a la vez trato de absorber la oscuridad que alumbrará mi magia y la hará más grande, capaz de sacar a flote un barco, capaz de hacer llorar a las nubes o tal vez partir el mar en dos.
Pero no puedo usar mis poderes hacia mí mismo y mi conducta no puede ser modificada, eso no es una ley, es como querer cortarse el cabello uno mismo, prefiero que otra persona lo haga por mi. Sin querer observo las risas escandalosas de chicas que sólo saben de plástico, a un lado la orquesta que toca bulliciosa pero desastrosamente, más gente comiendo y yo sentado al lado de dos amigos de la universidad, donde se estudian cosas de mortales.
No hay chelas, la magia no puede ir contra las buenas costumbres (no en domingos), y a cambio una amena conversación da lugar, luego de un momento miro al costado, una mujer de ropas viejas y semblante geronte se acerca al ritmo de sus cansinos pasos a nuestra mesa, extiende su mano y de pronto las miradas cambiaron, una interrogación sale de nuestras cabezas acaloradas por el vaho de la multitud. El de frente mio extiende su mano con una moneda y la venia de la que apareció no se hace esperar, pasa a retirarse lentamente.
Pienso en hacerla joven, que a su rostro vuelva la brillantez de aquellos años de luz y calma, la tibieza de su sonrisa y resaltar su probable belleza, ahora escondida bajo las huellas y peso del tiempo, con esas canas tristes y evidente falta de cuidado, no se le puede pedir más a una anciana. En mi mente sus vestidos se revuevan, su rostro retrocede en el tiempo y de aquel ser cansado aparece una febril muchachita, más asustada que aquella mujer macerada por los golpes de una vida dura. No conviene hacerle algún hechizo, me reservo los derechos de prolongar el sufrimiento, dejar que se apague es lo único que queda, tal vez alegrarla en el camino sea lo mejor, pues pasó por nuestra mesa 3 veces a pesar que ya le habíamos dado algo.
enero 11, 2004
Sí, y ella es ahora tangible, se muestra solícita, te sonríe, incluso te regala cosas por navidad, tú la invitas al cine, la sacas a comer o beber algo e intentas conversar, articular por lo menos 3 palabras sin trabarte y escuchar el rooooollo que ella te pone, algunas veces frívolo, otras muy realista, otras tierna y otras fria, un mundo de situaciones suyas sonaron a mis oídos y un 'cuídate' te lleva al cielo más rápido que si fueras en el Columbia, pq te quemas al regresar. ¿Salir 4 veces es suficiente para conocerla?, el gusto de gastar para sentirla contenta sin que siquiera te duela, algo que no ocurría antes, me atormenta, puedo ser manejado fácilmente, pero eso sí, me revienta que me haya hecho esperar 20 minutos en la última salida, bueno, se justificó y se te pasó.
Algunas de blanco, otras de turquesa, en jean y sin pinturas, sólo con ese desgastado tinte rubio que prometió no volver a acentuar, coronados por sus labios que pueden hipnotizarme a menos que hayan muchas meseras con enterizos rojos apretados como lo fue la penúltima vez, (Pastipizza de la calle de las pizzas, muy recomendable), pero el enamoramiento puede más y evitarte esos incómodos momentos, traseros van y traseros vienen, pero tú eres fiel a sus ojos, a sus labios, a la forma cómo bebe el pisco sour. Eso es vida? bueno, me siento bien a su lado, debe de serlo.
Aprendí algo muy importante, preguntar por teléfono el precio de los platos en el restaurante, batí records la última vez, lo peor, sin pensarlo.
Algunas de blanco, otras de turquesa, en jean y sin pinturas, sólo con ese desgastado tinte rubio que prometió no volver a acentuar, coronados por sus labios que pueden hipnotizarme a menos que hayan muchas meseras con enterizos rojos apretados como lo fue la penúltima vez, (Pastipizza de la calle de las pizzas, muy recomendable), pero el enamoramiento puede más y evitarte esos incómodos momentos, traseros van y traseros vienen, pero tú eres fiel a sus ojos, a sus labios, a la forma cómo bebe el pisco sour. Eso es vida? bueno, me siento bien a su lado, debe de serlo.
Aprendí algo muy importante, preguntar por teléfono el precio de los platos en el restaurante, batí records la última vez, lo peor, sin pensarlo.
enero 05, 2004
Uno en el transporte público puede encontrar el fiel reflejo de la sociedad peruana o perruna, el calamitoso pero asolapado aspecto que posee el país, se ve en los periódicos, se escucha en las conversaciones, se huele en los mercados, se siente en el ambiente, vuelven las goleadas a la selección, suben los precios y la situación política empeora, algunos dicen que el país está peor que con Alan García(sic), a veces pienso que ese tipo es una especie de sádico en un país lleno de masoquistas, dentro de los cuales no me incluyo, he allí la razón de su popularidad y probable llegada a la presidencia, ¿alguien dijo 'quiero mi pasaje de avión'?
Pero volviendo a los micros, lo único que falta vender son condones, creo que una oferta de 5 por 1 sol y 1 a 0.30 céntimos de sol puede ser un boom dentro del mercado de los asientos y pasamanos, que podría desbancar fácilmente a los caramelos y contribuir de paso a la planificación familiar y al control de la explosión demográfica. Pero así como los caramelos son de colorante, los lapiceros se malogran al primer uso y los helados saben a plástico, este 'cuero' protector del honor de las mujeres y solvencia de los hombres, debería usarse doble y con cinta scotch, por la cantidad de huecos que puede tener, lo barato sale caro dicen.
Dentro de mis idas y venidas a casa y trabajo suelo encontrar madres gestantes, gerontes, niños, ex-presidiarios, (pq se escaparon), arrepentidos, potenciales suicidas, seropositivos, profesores recién despedidos, ladrones, además de gente común y corriente que afortunadamente es mucha todavía, ofreciendo como ya dije n cantidad de productos de muy baja calidad, pero que sacando cálculo sale a cuenta, sino nadie entraría al negocio, por ahí escuché que se gana más del sueldo mínimo, buen dato.
Pero me llamó la atención la actitud de un par de niños, payasitos sin nariz ni pinturas, NI SONRISA, que cuentan los mismos chistes y algunos improvisados, los que dentro del olor a sudor propio de la noche y la gente desesperada por llegar a casa, resultan cómicos, pero ver la expresión de indiferencia y aburrimiento en sus rostros, propio de las horas y el trajín, ellos tan cansados como los que intentan entretener, cuentan sus últimos chistes previa llegada a su hogar, en algún cerro o pampa, que guarda todavía una esperanza de navidad y la desilusión que ofrece la realidad, ellos han crecido más rápido, vendiendo sus últimos caramelos y yo bajando del micro, cansado de lo mismo. Y siempre ha sido así.
Pero volviendo a los micros, lo único que falta vender son condones, creo que una oferta de 5 por 1 sol y 1 a 0.30 céntimos de sol puede ser un boom dentro del mercado de los asientos y pasamanos, que podría desbancar fácilmente a los caramelos y contribuir de paso a la planificación familiar y al control de la explosión demográfica. Pero así como los caramelos son de colorante, los lapiceros se malogran al primer uso y los helados saben a plástico, este 'cuero' protector del honor de las mujeres y solvencia de los hombres, debería usarse doble y con cinta scotch, por la cantidad de huecos que puede tener, lo barato sale caro dicen.
Dentro de mis idas y venidas a casa y trabajo suelo encontrar madres gestantes, gerontes, niños, ex-presidiarios, (pq se escaparon), arrepentidos, potenciales suicidas, seropositivos, profesores recién despedidos, ladrones, además de gente común y corriente que afortunadamente es mucha todavía, ofreciendo como ya dije n cantidad de productos de muy baja calidad, pero que sacando cálculo sale a cuenta, sino nadie entraría al negocio, por ahí escuché que se gana más del sueldo mínimo, buen dato.
Pero me llamó la atención la actitud de un par de niños, payasitos sin nariz ni pinturas, NI SONRISA, que cuentan los mismos chistes y algunos improvisados, los que dentro del olor a sudor propio de la noche y la gente desesperada por llegar a casa, resultan cómicos, pero ver la expresión de indiferencia y aburrimiento en sus rostros, propio de las horas y el trajín, ellos tan cansados como los que intentan entretener, cuentan sus últimos chistes previa llegada a su hogar, en algún cerro o pampa, que guarda todavía una esperanza de navidad y la desilusión que ofrece la realidad, ellos han crecido más rápido, vendiendo sus últimos caramelos y yo bajando del micro, cansado de lo mismo. Y siempre ha sido así.
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