octubre 03, 2003

Ya no me duele el alma, sólo el estómago, ese pepián estaba destinado para mi mal, justo hoy, día dizque importante por el simple hecho de que LA erróneamente llamada espejismo demostrará no ser tal. Creo que tengo el cerebro bañado con jugos gástricos, ojalá abundes en plantas medicinales.

Actualización
No es el pepián, son los nervios.

octubre 01, 2003

Tu nombre hecho hipervínculo azul con fondo amarillento me produce escalofrios, pues no sé a qué mar de palabras me puede llevar, aunque siempre quiero que sea peligroso, capaz de destrozar la barca de mis ilusiones y hundirlo de una vez para olvidarme de ti, para dejarte en el pasado, hago click y mis ojos se cierran, imaginan los vientos fuertes, las olas chocando trepidantes en la carcasa y el agua que cubre mis pies, balanceo infinito que me produce náuseas y un vómito simulado escapa de mi imaginación, pero los abro, no encuentro nada, aparentemente es la agradable calma de un atardecer, con el viento que me lleva suavemente al destino final, donde no quiero estar pero debo llegar, a ese momento de encuentro con lo que perseguí desde el inicio y desistí más de una vez, tocar la orilla de la isla de tus encantos y descubrir el frondoso bosque de tus cabellos, palpar el calor de la arena de tu piel, vibrar con la textura de tus montañas y la brisa de tu aliento acariciando mi rostro, iluminado siempre por aquel sol que son tus ojos ¿llegaré algún día?, todo parece depender de mi, el email de hoy lo dice así, ¿llegaré a sentirte? el email no lo dice, tengo que estar allí.
Para salir a chelear con mis 'amigos', debo acumular bastante valor y suerte, pues amigos tengo contados y si se aparece uno que otro por allí, no me viene a la mente el hablarle de todas las estupideces que se me cruzan por esta (hasta ahora) cuerda cabeza. Ayer fue uno de esos días en los que que algunos planetas/estrellas/o lo que sea del sistema solar hicieron conjunción y crearon el momento para intercambiar copas y combinar bebidas, cerveza con sangría (????) ¿qué cerebro es capaz de semejante cosa?.

A veces la nostalgia me consume, especialmente cuando no converso con nadie, el colegio, el barrio y muchas cosas que ya dejé de hacer por obvias razones, toy grande, pero la secundaria (preparatoria le decían) en el 2do colegio que estuve no es algo digno de recordarse con tristeza, tal vez fue una de las mejores épocas que pasé, y también una de las más atroces, por eso recuerdo mucho a la gente que conocí allí, y fue cuando me regresaba a casa que en el micro me topo con un conocido del 2do cole, conversamos, qué bestia para hablar el patín, su primo también estudió conmigo y tienen eso de mover la lengua indefinidamente, llegamos a donde debía bajar, me despedí de él y dejamos para la casualidad un segundo encuentro, chau cuídate, no me acordaba su nombre, creo que nunca lo supe.

septiembre 29, 2003

Coaster Colonial-Tacna, 12:00pm, a medio llenar y con el invierno que resiste dejarnos hasta el otro año, todavía no se ven los rayos de sol primaveral ni tampoco la actitud optimista de la gente, es que estamos en la ciudad, rostros serios, apagados, pensando en sus vidas y si vivirán mañana, otros reflejando angustia, perdidos en mil y un problemas heredados de no sé cuándo ni hasta cuándo, se detiene el coaster, alguien va a subir, mis ojos siguen a aquella persona por ser mujer nada más, tamaño standard, el clásico jean y cabello pelipintado según las convenciones de moda actual, tirando entre castaño claro y rubio, su mirada es la misma que el pequeño contingente a bordo con tonalidades de un algo más indiferente, se ubica en el primer asiento que encuentra, parece bonita. 'Señores pasajeros...', interrumpe alguien que no me atreví a mirar al momento de subir, su aspecto, el de todos los que vienen con esa intención, me aturde, parece no mirar a ningún lado, '...lamento interrumpir su hemoso viaje', parece no notar el desconcierto de la gente y rápidamente pasa a ser ignorado, una ligera mueca se dibuja en la expresión de una señora, todos ahora miran a las ventanas, arrojando sus almas por la via hasta que termine el orador de los caramelos, 'a sólo 20 céntimos, que no te hará...', tal vez tenga razón pero con 5 previos ya ha sido suficiente, un niño, un abuelo, una señora, un cojo y un estudiante, me dijeron alguna vez que era buen negocio, tal vez me anime, 'empezaré por la parte delantera...', y empieza mostrando a la chica que subió al inicio, esta no se inmuta y lanza un 'no' rotundo, barriendo fastidiada al susodicho, este no se rinde, insiste con el dichoso contenido, 'no gracias', parece desesperarse, el hombre piensa insistir una vez más, pero su voz y mirada cambian drásticamente haciendo más evidente la humillación a la que puede someterse un hombre por vivir, la nena no accede, el observado desiste.

Pasar a los siguientes asientos fue algo más rápido, seguramente por lo conmovedor de la situación que golpeó el corazón de la gente y los obligó a colaborar, 1, 2, 3.... 7 personas, adquirieron su dulce, llega al fondo, termina. Vienen los agradecimientos, aleluyas y bendiciones al señor, 'hoy por ti mañana por mi', deja el micro con el semblante optimista que le falta a todo el mundo dentro, la chica baja una cuadra más allá, es la 3a vez que los veo en el mismo microbus.

septiembre 24, 2003

Algún momento mencioné el trauma que me producen esos aparatos en las puertas de los centros comerciales como Ripley o Saga Falabella, pues llegué a pensar que medían el nerviosismo producido de solo verlos al momento de atravesarlos, para ver si algún polo, colonia, zapatilla y en caso extremo un reproductor DVD (!!!) había ido a parar al bolsillo o la casaca sin pasar por el cajero correspondiente, pero como pienso que errar SÓLO es humano, tenía la plena confianza que una conciencia limpia pesaba más que el capricho cotidiano de una maquinita.

Equivocado estaba a medias, pues más de una vez que fui a esos centros, cuando el sonido de la alarma junto a miradas de curiosidad y compasión me invadían, una segunda pasada reivindicaba mi inocencia, un pequeño rubor y algún uff!!! me hacían pasar piola muchas veces, hasta ayer, cuando me dí cuenta que no estaba errado en mis concepciones de la perfección de la máquina.

No suelo entrar seguido a Ripley, casi nunca, y si lo hago es exclusivamente a comprar algo (siquiera un calzoncillo), pero ese día esperando que llegue la gente para entrar al cine decidí matar mi tiempo viendo las nuevas maneras de alcanzar la tan aceptada superficialidad, en realidad corté camino por el Ripley, no vi ningún cachibache y me disponía a salir confiado que no ocurriría nada, PIIIIIN PIIIIN PIIIIN PIIIIIN PIIIIIIN, cuando decenas (si no cientos) de personas viraban a ver el incauto que osó birlarse ALGO, mientras el guardia de la puerta me cortaba ráudamente el paso, muy amablemente por cierto.

'Buenas noches Sr. ¿Ha dejado algún objeto en recepción?'
No.
'¿Se ha probado alguna prenda?'
No, sólo estaba de paso.
'Vuelva a pasar por favor'

PIIIIN PIIIIN PIIIIN PIIIIN

Oiga, no serán mis llaves???
'No'
El metal de mi fotocheck
'No'
Putamadre, ¿entonces qué?
'A ver pase sus zapatos'

(sólo pasé el derecho) PIIIIN PIIIIN PIIIIIN

'Muéstreme la zuela'
(al borde de la chiripiolca) ¿vió?
'A ver la otra'
(ensayando un paso de baile) ¿ya?
'Seguramente su zapato tiene un dispositivo de segu....'
(pensando) POR LA RECONCHADESUMADRE POR QUÉ MIERDA NO ME LO SACARON CUANDO LO COMPRÉ
'...y procederemos a retirárselo, un momento'(cuando llama a uno más)
'A ver señor qué ocurre?'
No me he llevado nada y su huevada suena
'Bueno...' (vio que no llevaba ni mochila, ni ropa abultada, sólo mi agenda)
'Puede retirarse'

Salí y la alarma no sonó.

Luego pensando, se me vino a la mente que debí putear al 2do tipo por no haberme pedido las disculpas del caso, pero al menos debo verle el lado positivo, en mi casa nos reímos cuando mi hermano me contó que pensó: '¿Quién será el huevón que hizo sonar la al....?' y me vio.

De más está decir que me malogró la película, pues no pude apreciarla completamente, no quiero emitir un comentario afectado por el roche de ese momento.

Moraleja: Errar sigue siendo monopolio completamente humano.

septiembre 23, 2003

Qué pasó, si ayer terminé de lo más normal mi día, las consecuencias de usar esa BEBIDA ENERGÉTICA se evidenciaron hoy... grrr, toy más cansado que la patada, (aunque siempre es así), ojalá el cine me pueda levantar en algo el humor ya quebrantado aparte de mi estado mental, creo que empezaré con el BEROCCA otra vez.

A veces quisiera poder dominarme, pero los impulsos me obligan a cometer pavadas, de las cuales me arrepiento luego y medito 'Cómo fui tan estúpido para hacerlo? ' a pesar de haber sentido el más grande orgullo por ello, ni yo me entiendo a mi mismo, debo estar poseído por algún ente extraño, o Matrix obra en mi. Neooo Neooo, yo soy el elegido.
Algo que me pareció gracioso, para aquellos que buscan su destino en la penúltima página del periódico: 'Taaaaaaaaaaaauro, debido a tus múltiples problemas económicos no te arriesgues en los juegos de azar, tu número de suerte es el 20 (sic)' y algunos le creen.

septiembre 22, 2003

Gracias a una conocida bebida energizante (no estoy para hacer publicidad) mi día no ha acabado como los demás, pero igual, no he podido usar el cerebro para crear algo estepario.

Me cambié al Haloscan porque el de antes no era muy útil, los comentarios anteriores lastimosamente se borraron pero todo sea por una mejora en el blog.

septiembre 19, 2003

Una de las cosas que más me ha gustado hacer, es comer solo, la sensación de almorzar y pensar en mil y una cosas, sean agradables o incómodas es algo placentera, más por el hecho de creer que con el único que me entiendo es conmigo mismo, pues la gente para mí aún es una jungla inexplorada, mil motivos pueden haber, falta de ánimo, falta de valor, falta de empatía, falta de n cosas que tal vez me dé el lujo de cambiar en el futuro, cuando me sobre tiempo. Detesto llegar a almorzar a un restaurante y hallar gente que conozco, como los de mi área por ejemplo, peor si me ven, tener que poner cara de sorprendido 'Hola', 'qué hay' o una simple venia y empezar a sentir ese vértigo e incertidumbre por si debes o no sentarte en el lugar que ocupan, si lo hago me viene un deseo de irme a otra mesa, o me quedo divagando en mis problemas como creyendo que no hay nadie conmigo, cosa que deja petrificados a los supuestos interlocutores, pues quiebro la atmósfera de confianza y los rajes o temas estúpidos no pueden surgir, menos temas con sentido, mientras ellos piensan así yo sigo en mi mundo. En caso de pasar a una mesa solo, el supuesto placer que busco se quiebra por la imagen de aquellos conocidos, sumergiéndome en una atmósfera de desprecio a mí mismo y a todos, los odio por dañar mi esperado momento diario y me odio por no encontrar otro restaurant, eso hasta que el último arroz abandona el plato y pasa a formar parte de este ser tan inhóspito, salvaje... antisocial, abandono el lugar no sin antes despedirme como todo digno representante de la zoociedad, 'provecho', 'nos vemos' o la misma venia solemne que sirve para disfrazar mi desinterés.

septiembre 18, 2003

Vaya creatividad la que exhiben algunos publicistas, ejemplos dignos de elogio como el comercial de Inca Kola, que incluso se podría hacer más largo con otras comidas peruanas, (te dejo la tarea) y otros capaces de indignar a cualquiera como el de IDAT y su mostro, pues pertenezco al grupo de los informáticos (así no quiera) y no me gustaría ser comparado con un mostro estúpido, menos mal no estudié en IDAT jejejeje, salgo disparado de cualquier habitación donde haya un televisor emitiendo semejante bodrio.

No soy de ver TV, pero a veces me topo con esas creaciones producto de callos cerebrales, y el motivo de este comentario es para darle duro al último (creo que es el último) comercial de la UPC en donde muestran toda la crudeza de la situación laboral del Perú para decir al final que el 89% de la gente de ese centro de estudios sale con chamba, demasiado duro y digno de toda crítica por el poco tino, y eso que la UPC es del grupo El Comercio, a ver si en su sección Buenos Dias critica el susodicho spot como lo hizo con un comercial de otra universidad en donde tomaba el mundo laboral como una jungla y todos éramos unos animales, van perfectamente por allí, nada más espero no tener que toparme con ese trauma de comercial otra vez, afortunadamente pertenezco a la PEA empleada, pero para cualquiera de los que no ocupan aquella categoría el golpe sicológico es fuerte (si a mí me chocó). Juguemos en el bosque mientras el ANDA no está, ANDA que estás haciendo?????